Chopin es poesía y romance en el teclado para siempre

Otro grande de la música y los datos más relevantes de su vida. Fryderyk Franciszek Chopin nació en Zelazowa Wola, actual Polonia, en 1810, y murió en París en 1849. Este destacadísimo compositor y pianista, fue quien le dio al piano su calidad de instrumento romántico por excelencia, con un lirismo poético, refinado y sutil que no ha sido igualado hasta el presente; siendo el canto la esencia misma de su estilo interpretativo y creador, la opinión de los expertos indica que, más que tocar el piano Chopin virtualmente lo hacía cantar.

Chopin fue hijo de un maestro francés emigrado a Polonia, fue un niño prodigio que desde los seis años ya empezaba a componer sus primeras obras y frecuentaba los salones de la aristocracia de su país, asombrando a cuantos lo escuchaban tocar.

Tuvo como maestros a importantes músicos de la época, como Wojciech Zywny y al director de la Escuela de Música de Varsovia, Jozef Elsner. Sus valiosas enseñanzas proporcionaron una sólida base teórica y técnica al talento del joven, quien desde 1829 emprendió su carrera profesional como solista con una serie de conciertos en Viena.

Tras el fracaso de la revolución polaca de 1830 contra los rusos, Frédéric Chopin debió exiliarse en Francia, allí su fama como pianista y compositor se extendió rápidamente y muy pronto fue el preferido de los grandes salones; allí pudo entrar en contacto con los más importantes músicos de su época, como Berlioz y Rossini.

En 1836 conoció a la mujer que se convertiría en su gran amor, la escritora George Sand, con la que mantuvo una relación tormentosa hasta 1847, ya para ese momento Chopin estaba gravemente enfermo de tuberculosis, enfermedad que acabaría con su vida en 1849. No obstante, apenas un año antes de su fallecimiento, en 1848 cerró su carrera con una magnífica gira de conciertos por Inglaterra y Escocia.

Casi la totalidad de su obra como compositor estuvo dedicada exclusivamente al piano, su instrumento por excelencia y en el que exhibía un virtuosismo y maestría hasta ahora incomparables, así el refinamiento lírico y una expresividad estética que va más allá de su época, hacen de Frédéric Chopin uno de los grandes músicos de todos los tiempos.

Desde la Fundación Torres-Picón compartimos con admiración y honor la presente cápsula informativa, dijo Pedro J. Torres, vocero y presidente de la institución.

Segunda Bienal de Danza en Cali

Colombia es un país con muchas y muy variadas manifestaciones artísticas populares, provenientes de las diversas raíces étnicas y culturales que dieron forma a esa nación, de las cuales no pocas están relacionadas con la música y el baile; el pueblo colombiano se caracteriza, entre otras cosas, por su riqueza en tradiciones y cultura, las cuales han crecido, evolucionado y se han convertido en lo que son hoy. Es por esto es más que natural que sea la sede de la Segunda Bienal Internacional de Danza de Cali, realizada por estos días. La información es compartida por Pedro J. Torres, de la Fundación Torres-Picón.

“Colombia se reúne en torno a muchísimas manifestaciones culturales, pero al país le faltaba un evento que reuniera la danza”, así lo expresó la ministra de Cultura, Mariana Garcés, en el marco del acto de presentación del proyecto.

Durante los nueve días de duración del evento, la ciudad se transformó en escenario de múltiples manifestaciones artísticas, que incluyeron danza contemporánea, aérea, flamenco, danza urbana y salsa, con la participación de veintiséis compañías nacionales y doce internacionales, treinta y ocho en total.

El director artístico del evento, Juan Pablo López, informó que la Bienal dio cabida a agrupaciones de tanta categoría como el Elenco Nacional del Folklore del Perú; la compañía israelí Vértigo Dance Company; y a los daneses de Grandhoj Dan.

También se invitó a la compañía francesa Wang Ramírez, para que se presentará en el Teatro Jorge Isaacs.

La representación del país sede estuvo a cargo del colombiano Jorge Puerta, alumno de la bailarina Pina Bausch, y compañías como L’explose; Incolballet; Corpuslab, entre otras.

“Es un encuentro de las nuevas generaciones con la tradición, que demuestra que no rivalizan las artes, no hay fronteras, que son nuevos lenguajes y solo hay que dejarse seducir y bailar”, señaló Amparo Sinisterra de Carvajal, presidenta de la Bienal.

En paralelo a las actuaciones de las agrupaciones invitadas al evento, se abrió la Calle de la Danza, junto al Boulevard del río, en donde se ejecutaron bailes del Pacífico, del carnaval de Barranquilla e incluso hubo un “salsódromo” y un “joropódromo”.

Para la Fundación Torres-Picón, la danza une a los pueblos, armoniza culturas y construye paz, indicó Pedro J. Torres, directivo y vocero de FTP, al saludar y felicitar la realización de este importante evento internacional.

Richard Wagner y el dramatismo de la ópera alemana

Nació el 22 de mayo de 1813 en Leipzig, Alemania, en el seno de una familia de artistas. Sus primeros estudios musicales comprendían el piano y el violín, también algunos elementos de teoría de la música los vió con G. Mullert, músico de la orquesta de Leipzig y con Theodor Weinlig, cantor de Santo Tomás, de Leipzig; además se interesó por la literatura clásica, a través de la cual descubrió su pasión por la ópera, en la que podía combinar ambos géneros artísticos. Esta breve entrega la dedicamos desde la Fundación Torres-Picón a Wagner, a honrar su memoria y prodigioso talento.

Su carrera profesional comenzó a los veinte años de edad como director de coro de Würzburg y desde entonces trabajó para una serie de teatros provincianos, para los cuales compuso sus primeras obras: Las hadas (Die Feen), en Magdeburgo en 1834, que por su complejidad se estrenó póstumamente, en 1888, y La prohibición de amar (Das Liebesverbot), estrenada en Magdeburgo en 1836.

En ese año se casó con la actriz Minna Planer; al poco tiempo, a causa de problemas económicos y deudas acumuladas, se vio obligado a huir hacia París. En la travesía compuso la ópera El holandés errante (Der fliegende Höllander), inspirado en varias tempestades por las que tuvo que atravesar.

Su permanencia en Francia fue desafortunada, por lo que decidió regresar a Alemania; en la ciudad de Dresde consiguió estrenar con gran éxito su obra Rienzi en 1842, gracias a lo cual a partir de entonces se convirtió en un compositor de prestigio.

El Teatro Real de Dresde presentó en 1842 y 1843 El holandés errante, esta obra no tuvo tanto éxito como Rienzi pero le valió el cargo de director de cámara de la casa real de Sajonia. En 1845 estrena el drama medieval Tannhäuser e inicia la composición de Lohengrin, pero su participación en los sucesos revolucionarios de 1848-1849 lo obligó a huir a Suiza, por lo que la obra se estrenó agosto de 1850 en Weimar, mientras su autor se hallaba en el exilio. Mientras se encontraba en Mariafeld, cerca de Zurich, recibió una invitación del rey Luis II para instalarse cerca de la residencia real en Berg; allí compuso para él La marcha del homenaje.

En 1865 se estrenó en Munich Tristán e Isolda, en el mismo año Richard Wagner comenzó a escribir su autobiografía Mi vida (Mein Leben), pero debió alejarse de la corte por escándalos relacionados con su vida amorosa; regresó a Suiza y tras la muerte de su esposa en 1866, volvió a Alemania con Cosima Listz, su nueva pareja. En 1867 concluyó la ópera cómica costumbrista Los maestros cantores de Nuremberg (Die Meistersinger von Nürnberg).

En 1869 estrenó en Munich El oro del Rhin, comenzó a escribir el poema El ocaso de los dioses y la ópera Sigfrido, obra que terminó en 1871. En esta época realizó una gira de conciertos a fin de recoger fondos para la construcción del Teatro de Bayreuth y comenzó a trabajar en la fundación de la Sociedad Wagner. En 1876, en Londres, presenta los primeros síntomas de enfermedad cardíaca.

En 1881 Richard Wagner sufrió dos ataques al corazón, uno en Berlín y otro en Bayreuth; ya recuperado del segundo, en 1882 presentó su última ópera, Parsifal, la cual había sido escrita en Palermo, Italia; después del estreno se trasladó a Venecia para intentar recuperar su salud, pero murió allí el 13 de febrero de 1883; fue sepultado (el día 18) en el jardín de su casa Wahnfried, en Bayreuth.

Wagner representa el dramatismo de la ópera alemana y su legado universal ha conmovido a varias generaciones y es apreciado por diferentes públicos. En nombre de la Fundación Torres-Picón, honramos su memoria y prodigioso talento, expresa Pedro J. Torres, directivo y fundador de la misma.

Nina Novak, el ballet clásico pudo más que la guerra

Foto Nina Novak - 1954 Pedro J Torres blogNina Novak es una destacada ex bailarina, coreógrafa y maestra de ballet; nació en Varsovia, Polonia, en 1927, tras formar parte algunos años de diferentes compañías de ballet en diversas partes del mundo, en 1963 escogió como su hogar definitivo a Venezuela, en donde fundó la prestigiosa Academia de Ballet Clásico que lleva su nombre. En esta entrega compartimos con ustedes alguna información resumida así como datos meritorios y relevantes de su vida, consagrada a la danza.

Desde 1935, a sus ocho años de edad, Nina Novak se dedicó de lleno al mundo de la danza clásica; sus primeros pasos en este delicado arte tuvieron lugar en la Escuela de Ballet de la Ópera de Varsovia, bajo la tutela de los maestros Nijinska y Woizikowsky. 

Tras la invasión alemana a Polonia, en 1939, Nina continuó asistiendo a sus clases siempre que los ataques lo permitieran; sólo dejó de bailar cuando fue recluida en el campo de concentración de Jena, en Turingia (Alemania), junto a su hermana Kazimiera. En esa etapa sombría llegó a temer que su vida y la de su hermana hubiesen llegado a su fin, pero ni aún así se apagó su pasión por el ballet. La posibilidad de escapar de ese terrible destino se presentó cuando sus captores nazis le permitieron escribir una nota, una vez al mes; aprovechando la oportunidad se puso en contacto con otra bailarina, esposa de un médico que atendía soldados alemanes heridos en el frente ruso, tres semanas después fue puesta en libertad.

Inmediatamente huyó de Varsovia y emigró hacia los Estados Unidos donde vivió a partir de 1945; en 1948 ingresó al Ballet Ruso de Montecarlo, en el cual permaneció hasta finales de 1962. Luego de participaciones esporádicas en diferentes compañías, en 1963 Nina Novak se instaló definitivamente en Venezuela, donde prosiguió su carrera como bailarina y fundó la Academia de Ballet Clásico Nina Novak.

En 1985, por invitación de Vicente Nebrada, director artístico del Teatro Teresa Carreño, Nina Novak se integró al Ballet Teresa Carreño como directora artística del repertorio clásico, cargo que ejerció durante dos años, luego de los cuales permaneció como invitada regular para dictar clases y bailar con la compañía.

El pasado 14 de agosto le fue otorgado un importante premio en reconocimiento a la Mejor Agrupación de Ballet Clásico 2015 (a la Escuela de Ballet Nina Novak). Ello en homenaje y destacando la valiosa contribución cultural que ha venido haciendo. En efecto, Nina Novak lleva ya cincuenta y dos años de vida productiva y creadora en Venezuela, entregada al arte y al enriquecimiento cultural venezolano. Ella misma confiesa que, la encantó el país, su tierra y habitantes, desde la primera vez que, en 1952, la visitó.

Para  el vocero y creador de la Fundación Torres-Picón, Pedro J. Torres, Novak merece el reconocimiento y aprecio de todos los venezolanos, así como de la comunidad dancística internacional, por su persistente y exitosa dedicación a la causa del ballet clásico frente a los horrores de la guerra.

La música y el deporte rescatan a más de mil niños víctimas de la violencia armada

La violencia, el narcotráfico, la guerrilla, el conflicto armado que castiga al noble pueblo colombiano, han causado profundas heridas, físicas y sicológicas, en aquellos seres inocentes cuyas vidas deberían estar llenas sólo de paz, de alegría, de sueños para el futuro: los niños. En esta nota compartimos desde la Fundación Torres-Picón, cómo la música y también el deporte recuperan vidas y hacen germinar la esperanza.

Muchos jóvenes han tenido que presenciar, y aún sufrir en carne propia, hechos que nunca debieron haber vivido; sin embargo, hasta el momento 1.022 de estos niños han tenido la oportunidad de superar sus traumas y ver el porvenir con una nueva esperanza. Esto ha sido posible gracias al programa Diplomacia Deportiva y Cultural implementado por el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano, el cual está enfocado en la prevención del reclutamiento armado infantil a través de la música y el deporte; el éxito que este programa está alcanzando se manifiesta en los diferentes intercambios culturales que ya se han efectuado con otros países.

-Una iniciativa gubernamental colombiana que está logrando importante reconocimiento internacional y espacios en grandes medios de comunicación, comenta Pedro J. Torres.   

Efectivamente, un grupo de nueve jóvenes ejecutantes de guasa, cununo, marimba y tambora,  provenientes de Tumaco, Barbacoas, Mosquera, Roberto Payán y El Charco (Nariño), realizaron recientemente una serie de presentaciones ante auditorios de Washington, la Universidad de Howard y la escuela primaria John Easton, en las cuales ofrecieron una demostración de talento y creatividad en la interpretación de piezas tradicionales de la costa del Pacífico Sur de Colombia.

Posteriormente los jóvenes artistas se presentaron en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), y tras una visita a la ciudad de Nueva york volvieron a Bogotá, con una nueva visión de la vida y un renovado deseo de llevar un mensaje de paz y reconciliación a todos los pueblos que se han visto azotados por el flagelo del conflicto armado.

A su regreso, los jóvenes ofrecieron al ministerio un concierto simbólico, en agradecimiento por la oportunidad que el programa les ha ofrecido.

Luis Armando Soto explicó que “esta iniciativa se viene desarrollando desde 2011 y hasta el momento se han vinculado niños de 58 municipios de 17 departamentos, que han visitado un total de 39 países en intercambios que han transformado su forma de pensar, abriendo las ventanas del mundo a los niños, lo que les permite conectarse con lo mejor del deporte mundial y lo mejor de la música, que les aporta en materia humana, cultura y liderazgo”. Igualmente destacó que el Ministerio ofrece acompañamiento permanente a los muchachos, quienes a su vez se comprometen a actuar como multiplicadores de este mensaje de aliento, a fin de impulsar a quienes les rodean a dedicar sus energías a la música y al deporte, alejándose así de los grupos armados.

Para Torres, directivo y creador de la Fundación Torres-Picón, dedicada a promover la prevención en salud, con acento en la obesidad infantil y juvenil, así como la cultura, las artes y la educación para la superación personal y colectiva; luchar en contra de la violencia y por la paz es algo que enaltece por igual a pueblos, comunidades y gobiernos, y si es con música y deporte ¡mejor!

La Música Coral Latinoamericana, presente en la Gran Canaria

Este 23 de noviembre, en el Paraninfo de La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, tendrá lugar por primera vez un grandioso encuentro de música y danza latinoamericana en el cual seis grupos corales y seis agrupaciones de ballet, en representación de Colombia, Venezuela, Brasil, Perú, Cuba, Chile, Bolivia y Argentina, ofrecerán un espectáculo artístico intercultural con el que darán a conocer al público canario las diferentes manifestaciones de la música y de las danzas folclóricas de cada uno de estos países. La información es compartida por la Fundación Torres-Picón.

Las corales que tomarán parte en este encuentro son la Coral Cum Decore, el Coro Ainur, el Coro Círculo Mercantil, el Coro Voces Del Mundo y el Coro Schola Cantorum.

Los grupos de baile que también estarán presentes son Danzas y Expresiones de Venezuela, Encanto Boliviano, Amazonas del Perú, Danza Contemporánea Nara, el Ballet colombiano Macondo y el bailarín colombiano Brian Carrillo.

Se trata de un evento internacional musical y dancístico, en onda de responsabilidad social, solidario, ya que los fondos que se recauden serán íntegramente donados a “La Casa de Cultura y Solidaridad”, una asociación civil cuyo principal objetivo es la defensa y promoción de los derechos humanos, a través del combate de la esclavitud infantil, el hambre y el desempleo. Esta asociación, con sedes en todo el territorio español, además de en la Gran Canaria, colabora también con obras sociales que apoyan a personas de bajos recursos.

El proyecto de este espectáculo, auspiciado por “El coro de Voces del Mundo” y organizado por “El Patio de Las Culturas” y el “Aula de Alfredo Kraus”, surge con el propósito de mostrar ante el público de Canarias toda la riqueza de las tradiciones culturales de Latinoamérica, su música, sus bailes y su folclor, a través de la puesta en escena del talento de artistas y bailarines de alta calidad técnica e interpretativa, para descubrir un nexo cultural entre estas manifestaciones y el saber popular canario.

Evento que la Fundación Torres-Picón saluda, desde los puntos de vista cultural  y como innovación responsable o solidaria, comentó Pedro J. Torres.

Giacomo Puccini, el visionario renovador de la ópera

Desde la Fundación Torres-Picón, compartimos hoy los aspectos más relevantes de este grande de la música de todos los tiempos. Giacomo Antonio Domenico Michele Secondo Maria Puccini nació en Lucca, Italia, el 22 de diciembre de 1858. Es reconocido universalmente como uno de los más grandes compositores de ópera de fines del siglo XIX y principios del XX; utilizaba como efectos los recursos tonales y atonales según las necesidades dramáticas de la historia, por ello es considerado como el creador de los conceptos musicales que regirían al cine. Combinó en forma admirable las técnicas alemanas e italianas en la realización de sus composiciones. 

Su legado está formado por doce óperas, una Misa solemne, un Himno a Roma, un capricho sinfónico, dos preludios sinfónicos y tres minués para cuarteto de cuerda y unas pocas piezas instrumentales compuestas en su juventud y, aunque comparada con las de sus predecesores su obra no fue muy profusa, Puccini fue la gran figura de la lírica internacional de las primeras décadas del siglo XX.

Nace en una familia de músicos, varios de cuyos miembros habían sido maestros de capilla de la catedral de Lucca desde el siglo XVIII; al morir su padre Michele en 1863, Giacomo heredó esta responsabilidad, por lo que fue puesto bajo la tutela y la enseñanza de su tío Fortunato Magi, aunque con pocas esperanzas porque hasta entonces el niño no había dado muestras de poseer talento musical. No fue sino hasta los quince años, cuando ingresó al Instituto de Música Pacini de Lucca, dirigido por el maestro Carlo Angeloni, que comenzó a interesarse seriamente por esta; entonces se reveló como un organista y pianista de talento y fue muy solicitado por los principales salones e iglesias de su ciudad.

En 1876 tuvo la oportunidad de asistir en Pisa a una representación de la Aída, de Verdi, la cual fue para él un descubrimiento, a partir entonces decidió dejar el cargo heredado y dedicarse a la composición de óperas; esta decisión fue reforzada durante el tiempo que pasó estudiando en el Conservatorio de Milán, donde su maestro Amilcare Ponchielli lo alentó a escribir su primera obra, fue así como en 1884 estrenó Le Villi, con la que obtuvo un éxito notable. Su segunda ópera fue Edgar, estrenada en 1889 tras cinco años de trabajo, con esta pieza no se repitió el éxito anterior y nunca fue incluida en repertorio. Pero en 1893 consiguió su primer triunfo con Manon Lescaut, obra que representó su consagración; luego estrenó La Bohème, una de sus obras más famosas, en 1896; en 1900 su obra más dramática, Tosca, y en 1904 la exótica ópera Madama Butterfly, la cual no vio el éxito de inmediato pero tras ciertos arreglos se convirtió en la obra que aclamamos hoy.

No obstante, a partir de este momento comenzó una etapa difícil en la vida de Puccini en la que sufrió varios reveses, incluyendo un accidente automovilístico; en cuanto a la música, inició una renovación de su estilo para evitar el estancamiento, así compuso en 1910 La fanciulla del West y en 1917 La rondine. Estos cambios fueron la causa de que, a pesar de su excelencia, sus nuevas óperas no fuesen tan bien acogidas por el público como las anteriores; entre estas nuevas piezas se cuentan  Il tabarro, Suor Angelica y Gianni Schicchi, que juntas conformaron lo que él denominó Il Trittico.

A su muerte, acaecida en Bruselas, Bélgica, el 29 de noviembre de 1924, dejó sin terminar su última y más arriesgada ópera, Turandot, dejando al compositor italiano Franco Alfano la tarea de concluirla.

“Estos datos que articulamos con información de agencias y medios digitales internacionales, buscan acercar a estas figuras y a la maravillosa dimensión de la música, principalmente a jóvenes y niños en todos los lugares. Estamos convencidos que las bellas artes, la cultura y la educación, además de la prevención en salud constituyen herramientas combinables de enorme valor para el desarrollo integral de nuestros muchachos” acotó Pedro J. Torres, presidente y vocero de la Fundación Torres-Picón.

Presentan en México el ciclo fílmico “La nueva danza francesa”

 

Desde hace varios siglos, Francia ha sido pionera en el arte sublime de la danza; especialmente París, ha marcado pauta y, principalmente en el pasado siglo XX y los años transcurridos del presente siglo XXI, la capital francesa ha marcado pauta en cuanto a técnicas y estilos se refiere.

Esto es particularmente evidente en lo tocante a la danza contemporánea, en la cual se ha producido toda una nueva experiencia coreográfica en la cual los bailarines pueden presentar actuaciones llenas de brillo, arte y condición física. Nada mejor que el cine para inmortalizar tales demostraciones y hacer posible que las disfrute un público mucho mayor que el que cabe en una sala de espectáculos, suscribe Pedro J. Torres, vocero y presidente de la Fundación Torres-Picón, al compartir la información.

Es por esto que, en  la Sala Guillermo del Toro del Instituto Cultural Cabañas, la Alianza Francesa de Guadalajara ha ofrecido al público un ciclo cinematográfico titulado “La nueva danza francesa”, en el cual se presentó una retrospectiva sobre la danza contemporánea, con filmes realizados por cineastas franceses, en los que se registran actuaciones llevadas a cabo a partir de los años ochenta del pasado siglo hasta el presente.

Los cortometrajes seleccionados para este muy reciente ciclo cinematográfico incluyeron piezas coreográficas, entre otros realizadores, de Régine Chopinot, Philippe Decouflé, Odile Duboc, Régis Obadia, Christian Rizzo, Luz Caty Olive, Alain Buffard, Boris Charmatz.

Desde la Fundación Torres-Picón, estimamos y aplaudimos la idea. “Nos parece genial haber conformado y programado jornadas de cine para el aprendizaje y disfrute con tal propósito” señaló Torres.

 

Joven Orquesta y Coro de Madrid brinda música para todos los gustos

 

La Joven Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (JORCAM) en unión con los Teatros del Canal, ofrecen este año una nueva temporada del Ciclo Ibercaja de Música, con una serie de veintinueve conciertos dedicados al propósito de acercar la música clásica a todo tipo de público; estos conciertos han sido repartidos en cuatro niveles: conciertos para niños, conciertos para familias, conciertos para jóvenes y Matinés Musicales presentados por grupos de cámara o solistas. La información es compartida desde la Fundación Torres-Picón.

Esta programación está especialmente pensada para que cada espectador encuentre algo en el ciclo que vaya de acuerdo con su carácter y pueda disfrutar a plenitud; así, por ejemplo, en la categoría de los conciertos para la familia se presentan programas que recorren la música del pasado siglo XX, con piezas de Michael Jackson, Bob Marley o Bruno Mars.

Unos doce mil estudiantes de las escuelas, por su parte, disfrutan también de la programación de este ciclo, habiendo recibido previamente una preparación especial ofrecida en sus planteles por las guías del JORCAM.

Finalmente, en el nivel de conciertos para jóvenes, la protagonista es la propia JORCAM, organizadora del evento, acompañada de agrupaciones musicales invitadas.

Albert Boadella, director artístico de los Teatros del Canal, manifiesta que el Ciclo Ibercaja de Música es un instrumento especialmente destinado a abrir las puertas del fascinante mundo de la música clásica a aquellos públicos, especialmente el infantil y el juvenil, que normalmente no tienen acceso a ella; en tal sentido expresa que “hay que acabar con los prejuicios que separan a los músicos de la sociedad, para que los niños dejen de ver la música como una cosa lejana”.

Este ciclo musical tiene como motivación principal la urgente necesidad de ofrecer a los niños y jóvenes una educación musical que no está presente en los programas escolares formales españoles; a este respecto, el director de orquesta de JORCAM insiste en que “empezar a estudiar música desde pequeños nos da un panorama diferente, nos abre al arte, nos hace mejores personas, por eso es imprescindible”, quien asegura que su objetivo primordial es formar a los jóvenes que integran la orquesta, casi cuatrocientos músicos en pleno desarrollo, cuyas edades van desde los tres hasta los veinticuatro años.

Lo dicho por el vocero de JORCAM, es algo que compartimos plenamente en la Fundación Torres-Picón, apuntó su presidente y creador, Pedro J. Torres. “La música abre a los niños y jóvenes infinitas posibilidades de desarrollo y crecimiento personal, mientras se ocupan o enfocan en actividades que reportan y multiplican en sus comunidades, y en la sociedad en general, tanto resultados como visiones o caminos de positivo bienestar y salud”.

 

Por primera vez Ballet Teresa Carreño y Teresa Danza Contemporánea danzan juntos

 

La sala Ríos Reyna en Caracas ha sido el escenario del primer encuentro entre el Ballet Teresa Carreño y Teresa Danza Contemporánea, bajo el auspicio de la Fundación Teatro Teresa Carreño y con el acompañamiento musical de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, bajo la dirección del maestro Alfonso López Chollett; se presentó el estreno de la coreografía “Pájaro de Fuego”, de Brixio Bell, además de creaciones de Walter Castillo y Félix Oropeza, comparte la Fundación Torres-Picón.

La pieza “Letargo”, de Walter Castillo, está basada en el ballet “La Siesta de un Fauno”, el cual fue originalmente coreografiado por el bailarín de ballet y coreógrafo ruso Vaslav Nijinski, con música del compositor francés Claude Debussy. En esta ocasión fue creada para el Ballet Teresa Carreño una versión coreográfica con una línea neoclásica-contemporánea y una puesta en escena minimalista que representa la continuación del sueño, privando a la historia original de sus atributos míticos, poniendo en relieve sus características reales, se explicó.

La segunda producción, “Tepumeremé” es una pieza original de Félix Oropeza, basada en el Mito de Amalivaca tal y como está representado en el mural del dramaturgo venezolano César Rengifo, esta obra tiene como acompañamiento musical la composición del maestro Inocente Carreño, “La Margariteña”. Se trata de una composición y creación colectiva en la que toman parte los catorce intérpretes-creadores que integran el grupo Teresa Danza Contemporánea.

El cierre del encuentro de creaciones fue el estreno de la obra “Pájaro de Fuego” de Brixio Bell, con música de Igor Stravinsky, interpretada por el Ballet Teresa Carreño. En esta coreografía, de Bell se presentó una versión actualizada del cuento original, el cual está basado en historias folclóricas tradicionales rusas que hablan sobre un ave mágica de intenso brillo; contó con vestuarios innovadores, originales escenografías y un elaborado juego de iluminación y efectos especiales escénicos, lográndose excelentes comentarios así como el entusiasmo y reconocimiento del público.

Desde la Fundación Torres-Picón, su vocero y presidente Pedro J. Torres, saluda y felicita este esfuerzo y buena iniciativa dancística llevada a cabo en Venezuela.