Pedro J. Torres: Plan preventivo de adiestramiento y educación anti obesidad para Puerto Rico

El presidente y vocero de la Fundación Torres-Picón, quién trabaja en prevención de la obesidad infantil, comenta que investigadores y médicos puertorriqueños presentaron, en la Universidad de Yale, un plan estratégico para reducir la alta prevalencia de la obesidad infantil en la isla. Debemos evitar y controlar en todas las regiones las graves secuelas de la presencia de un alto índice de grasa corporal y sobrepeso, que la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud han denunciado como “epidemia¨ del siglo veintiuno.

Torres compartió que, los profesionales de la salud participaron en el Foro 2015 del Instituto de Liderazgo en Salud Global.

Los galenos e investigadores explicaron que su “objetivo principal era trabajar con diferentes grupos de interés para construir colaboraciones estratégicas y abordar la alta prevalencia de la obesidad infantil en Puerto Rico, que ha aumentado desde 1996”, así lo refirió por escrito el doctor José Capriles, decano asociado de Asuntos Académicos en el Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

Capriles, portavoz de la delegación de Puerto Rico que viajó a la universidad de Yale en Connecticut, puntualizó que “en el 2013, el 17.9% de los niños entre dos a cuatro años estaban obesos, mientras que el 66.1% de la población general presentaba sobrepeso y obesidad”. El plan estratégico razonado e impulsado por la delegación puertorriqueña contempla ofrecer adiestramientos sobre la obesidad infantil a diferentes sectores, incluyendo la academia, el gobierno, los medios de comunicación, el sistema de salud, las organizaciones sin fines de lucro, miembros de la comunidad, la empresa privada, filántropos, inversionistas y organizaciones profesionales.

“Prevemos motivar a los líderes de la Isla para tomar esta iniciativa innovadora y contribuir al bienestar de los niños de nuestro país. El resultado de este esfuerzo será desarrollar una política pública para la prevención de la obesidad infantil en Puerto Rico”, expresó Capriles sobre la presentación realizada.

Con planteamientos de este tipo, integradores en la acción preventiva, todos debemos estar de acuerdo, son positivos y alentadores de una cultura global para la vida sana, afirmó Pedro J. Torres (http://pedrojtorres.com/), y agregó que todos debemos actuar y ser parte de la solución.

Pedro J. Torres: Humo de cigarrillos y tabaco se vincula con la obesidad

Los niños expuestos al humo de los fumadores son más propensos a desarrollar obesidad, sugiere un estudio realizado por un grupo de investigadores canadienses, comentó Pedro J. Torres, presidente y vocero de la Fundación Torres-Picón, la cual viene trabajando en divulgación de información preventiva sobre la obesidad infantil y en otros temas de relevancia social. Fumar cerca de los pequeños, podría ser tan nocivo para ellos como hacerlo durante el embarazo, señala el estudio, según un comunicado de la Universidad de Montreal, en Canadá.

Torres, al citar la información dijo que, a los 10 años de edad, los niños expuestos al humo del tabaco tendían a tener cinturas más anchas y un índice de masa corporal más alto que los infantes no expuestos. “Es un dato relevante develado por este grupo investigador” agregó. “Sospechamos que las estadísticas que vinculan la obesidad infantil con la exposición al tabaquismo de los padres, podrían subestimar el efecto debido a que los padres informan de menos la cantidad que fumaban, por la vergüenza”, dijo la líder del estudio, Linda Pagani, del Centro de Investigación CHU Sainte-Justine en Montreal.

Aunque el aumento de peso quizá no parezca grande, los investigadores explicaron que ocurre en un momento del desarrollo en que podría tener consecuencias a largo plazo. “La exposición en la niñez temprana al humo de segunda mano podría influir en los desequilibrios endocrinos (hormonales) y alterar el funcionamiento del neurodesarrollo en este periodo crítico del desarrollo, dañando así sistemas vitales que pasan por un importante crecimiento y desarrollo postnatal hasta mediados de la niñez”, añadió Pagani.

La investigadora aseguró que hay diversas formas en que el humo del cigarro en el hogar influye negativamente en los sistemas vitales inmaduros de los niños, que son más vulnerables que los de los adultos a los efectos tóxicos del humo de segunda mano.

El estudio no establece una relación causal directa entre la exposición al humo de segunda mano y el aumento de peso posterior. Pero los investigadores creen que su trabajo es más firme que estudios anteriores porque incluyó información sobre el bienestar, el estilo de vida, la conducta y el ambiente social de los niños, que también podrían afectar al peso. El estudio ha sido publicado en una edición digital reciente de la revista “Nicotine and Tobacco Research”.

“La OMS considera la obesidad en niños y niñas como uno de los problemas de salud más graves de la actualidad. Más de 50 millones de niños presentan sobrepeso mundialmente. Mientras que por otra parte, no hay lugar a dudas respecto a los efectos dañinos del tabaco, la nicotina y el humo en el bienestar humano” señaló Pedro J. Torres (http://pedrojtorres.com/), presidente de la Fundación Torres-Picón.

Pedro J. Torres: “Consentimiento” de los abuelos favorece obesidad de los niños

El presidente de la Fundación Torres-Picón, Pedro J. Torres, explica que una investigación reciente ha sugerido que las abuelas y los abuelos al consentir a sus nietos pueden estar afectando sin darse cuenta la salud de los pequeños, pues son expuestos a patrones de conducta que favorecen la obesidad. El sobrepeso y la obesidad han recibido el alerta de la Organización Mundial de la Salud, pues su diseminación global ha alcanzado elevadas cifras y sus efectos ponen en riesgo a millones de personas, incluyendo jóvenes y niños tras complicaciones severas.

Los buenos hábitos de alimentación y salud deben ser enseñados y promovidos por los padres, familiares, representantes, maestros y autoridades; es un hecho que mucho de lo que los niños aprenden proviene de la interacción con ellos o de la observación de sus ejemplos, afirma el vocero y presidente de la Fundación Torres-Picón, Pedro J. Torres (http://pedrojtorres.com/), enfocada en prevención del sobrepeso y la obesidad en niños y niñas. Una investigación reciente sugiere que abuelas y abuelos quienes consienten a sus nietos pueden estar dañando sin saberlo la salud de los pequeños al exponerlos a patrones de conducta que generarían obesidad.

-Eso es porque los abuelos tienden a mostrar afecto al ser indulgentes a la hora de aplicar alguna norma, y por ejemplo suelen sobrealimentar o permitir que coman comida chatarra y exonerar a sus nietos de que realicen tareas físicas, han reportado NBC y Telemundo47. Para Pedro J. Torres, presidente de la Fundación Torres-Picón, dedicada a labores preventivas de la obesidad infantil, es indispensable insistir en la formación de conciencia respecto a la enfermedad y sus secuelas. Torres destaca que el control y disminución de ésta enfermedad a nivel mundial va a representar el descenso de muertes prematuras.

Una interesante nota en video puede verse aqui.

 

 

Pedro J. Torres: “La inseguridad” puede estimular la obesidad

Según un panel de expertos, la inseguridad en los vecindarios sería una de las causas de la obesidad de los latinos en California, al limitar las posibilidades de realizar ejercicio físico al aire libre. “Aunque indirecto, todo lo que evite que nos ejercitemos o impida que tengamos acceso a una dieta saludable, contribuye con las condiciones que estimulan la obesidad” dijo al respecto el presidente y vocero de la Fundación Torres-Picón. Pedro J. Torres. “Esta percepción de la falta de seguridad en los vecindarios influye en la actividad física” asegura una investigadora.

Torres contó que en un foro presentado por el Centro Investigación de Políticas de Salud de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), las investigadoras Joelle Wolstein y Susan Babey destacaron algunos de los factores que hacen que los hispanos de California tengan unos de los índices más altos de sobrepeso y obesidad de los Estados Unidos, entre ellos la inseguridad. En la presentación, Babey mostró que el 32,6 % de los latinos presentó prevalencia de obesidad según datos de la Encuesta de Salud de California del 2011-12, y señaló a la inseguridad de los parques y los vecindarios como una de las causas que incrementa la obesidad.

“Esta percepción de la falta de seguridad en los vecindarios influye en la actividad física” aseguró la investigadora, quien recomendó que las autoridades locales trabajaran conjuntamente con los residentes de vecindarios más pobres, para desarrollar programas de prevención de la delincuencia. A su vez, Wolstein señaló que “casi todas las razas y grupos étnicos han visto un aumento notable en los índices de obesidad en comparación con el 2001” y apuntó al consumo de comidas rápidas como la primera causa de este aumento.

El informe mostró que un 40 % de los adolescentes latinos (de edades entre 12 y 17 años) presenta sobrepeso u obesidad, un aumento de 3,5 % con relación al 2001. Otro de los factores que destacó el reporte fue la falta de disponibilidad de productos saludables -como vegetales y verduras- a precios alcanzables en los vecindarios de menores ingresos.

En este sentido, Wolstein recomendó aumentar la presencia de los “mercados agrícolas” que ofrecen los productos directamente de los campos de cultivo a los consumidores, y promover la utilización de los subsidios estatales para adquirir estos productos. Otras comunidades con altos índices de obesidad y sobrepeso fueron la afroamericana con 36,1 %, los originarios de las islas del pacífico con 37,1 % y los nativos americanos con 36,2 %. Según el informe, los blancos no hispanos presentaron un índice de sobrepeso y/u obesidad de 21,9 %.

Aumentar la cohesión social de los vecindarios a través de las oportunidades de interacción entre los residentes, fue otra de las recomendaciones presentadas por este informe, divulgado por agencias internacionales de noticias, como la española EFE.

“La otra parte fundamental que complementa la alimentación equilibrada como una medida preventiva principal, es el combate de la vida sedentaria, caminar, involucrarnos y participar más en las prácticas deportivas, en la realización de ejercicio físico cotidianamente, que es una efectiva herramienta para mantener el peso y las buenas condiciones, ayudando a procesar el consumo de calorías”, recordó Pedro J. Torres (http://pedrojtorres.com/), en nombre de la Fundación Torres-Picón.

Pedro J. Torres: Exceder 4 refrescos por semana hace propensos a los niños a ser obesos

La Universidad de Navarra realizó un estudio que asevera que el consumo de bebidas azucaradas eleva en un 246% el sobrepeso infantil. El presidente de la Fundación Torres-Picón, enfocada en labores preventivas de salud, especialmente en los niños y niñas, compartió la información divulgada. Detener la epidemia global de sobrepeso y obesidad alertada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) supone considerar nuevos enfoques y visiones que permitan el diseño de estrategias integrales más efectivas.

Según el estudio “Consumo de bebidas carbonatadas azucaradas y obesidad en la infancia/adolescencia: un estudio de casos y controles”, que se hizo ganador del premio al mejor artículo científico que otorga el Colegio Oficial de Médicos de Guipúzcoa, los refrescos se han convertido en un problema para los padres, que tienen que lidiar con sus hijos para evitar que los consuman en exceso y engorden. Nerea Martín Calvo, especialista en Pediatría en el departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, afirma que más de cuatro refrescos a la semana aumentan el riesgo de obesidad un 246%.

Entre las actividades permanentes de la Fundación Torres-Picón, se encuentra la de compartir información calificada que pueda ser relevante en la prevención de la obesidad infantil, apuntó Pedro J. Torres (http://pedrojtorres.com/), agregando que, ésta es una de ellas. La investigación citada analizó la asociación entre el consumo de bebidas carbonatadas-azucaradas y la obesidad en la infancia. Para el estudio se contó con 174 casos (niños/adolescentes obesos) y 174 controles (no obesos), es decir, un total de 348 niños/adolescentes navarros.

“Encontramos que el consumo de bebidas carbonatadas-azucaradas (los refrescos más comunes) se asociaba significativamente con la obesidad en los niños de nuestro estudio”, asegura la experta Martín Calvo. Asimismo dijo que, descubrieron que la obesidad infantil es 3,46 veces más frecuente entre los niños que consumían más de cuatro raciones de este tipo de bebidas a la semana; es decir, este consumo semanal conlleva un incremento relativo del riesgo de obesidad del 246%.

Para Pedro J. Torres, vocero y presidente de la Fundación Torres-Picón, que trabaja en prevención de la obesidad infantil, “esta información puede servir de ayuda en la elaboración de nuevas estrategias; como insumo para el análisis y para la discusión constructiva en diferentes ámbitos”. Detener la epidemia global de sobrepeso y obesidad alertada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) supone considerar nuevos enfoques y visiones que permitan el diseño de estrategias integrales más efectivas.