Con Danza Butoh celebraron los 120 años de la Migración Japonesa a México

Entre el 19 y el 24 de junio pasado, en Guadalajara, capital del estado mexicano de Jalisco, el destacado maestro japonés Katsura Kan dictó el taller de Danza Butoh Listen with the Body, con el patrocinio de la Secretaría de Cultura de Jalisco (SC), en ocasión de celebrarse el 120º aniversario de la Migración Japonesa a México. Informó la Fundación Torres-Picón.

La Danza Butoh es una forma de danza-teatro, surgida en Japón a fines de la década de los 50 del siglo XX, que evita la coreografía estructurada y se esfuerza por expresar emociones primitivas utilizando la mínima cantidad de vestuario y movimiento.

La coordinadora de Danza de la SC, Sandra Soto, explicó que Katsura Kan pertenece a la primera generación de bailarines de Danza Butoh. “Nos pareció que es muy relevante, además de que él se caracteriza por impulsar la danza en jóvenes o en bailarines emergentes y los proyecta de una manera muy generosa y abre caminos y más plataformas en las que ellos se pueden ir desarrollando, entonces hay que darle continuidad a este proyecto y aprovechar todos los intercambios que se pueden lograr con este maestro”.

Adicionalmente, y como parte de los Jueves de Danza que promueve la SC, el 22 de junio fue presentado el montaje Tapatíos Procesos de la Danza Butoh, un espectáculo de esta corriente del ballet moderno ofrecido por cuatro bailarines tapatíos que en el pasado han trabajado con el maestro Kan en diversas oportunidades; en referencia a este montaje, Iñaki Oyarvide señaló que la muestra es un espectáculo “bañado de tradiciones japonesas”, que contiene elementos no sólo de Butoh, sino también de Noh, un género teatral surgido en el siglo XIV, inspirado espiritual y artísticamente en el budismo Zen; el principal objetivo de las obras de teatro Noh es sugerir las emociones más profundas del personaje principal, incluyen danzas solemnes y se escriben  en la lengua poética de los clásicos japoneses.

“Es muy fantasmagórico, las historias tienen que ver con la muerte, con el karma… se utilizan mucho los cantos, los coros, los kimonos, abanicos e incluso máscaras”, expresó Oyarvide.

A su vez, Brenda Cedillo, una de las bailarinas que tomó parte en esta presentación, al referirse al trabajo realizado bajo la guía de Katsura Kan, expresó que “más allá de lo técnico el trabajo del maestro Kan está muy enfocado a la observación, hacia reconocer a través de nuestro cuerpo cómo nos afecta el día a día, cómo en nuestro cuerpo y nuestro movimiento está impregnada nuestra cultura, nuestras ideologías y cómo nuestro cuerpo carga de cierta forma todo aquello de donde venimos”.

Algo –un tema– relevante, tomando en consideración las últimas tendencias relacionadas con la educación y el desarrollo humano, así como el intercambio de distinta miradas sobre las maneras de comunicarnos o expresarnos, enfatizó Pedro J. Torres, directivo y portavoz de la Fundación Torres-Picón.

GF/FTP