Danza en el Mercat de les Flors en Barcelona ofrecieron las compañías Mal Pelo y Rosas

BarcelonaDos fines de semana, dos propuestas originales de danza en las que se conjugaron el movimiento de los cuerpos y la expresión de la espiritualidad, tuvo lugar desde el 4 al 6 de mayo y luego entre el 10 y el 13 del mismo mes. El Mercat de les Flors en Barcelona, España, sirvió de escenario para la presentación de Pep Ramis y la compañía de danza Mal Pelo, y de la compañía de danza Rosas; compartió y comentó la Fundación Torres-Picón.

Durante los dos fines de semana, Pep Ramis y la compañía Mal Pelo estuvieron presentando su nueva versión del solo The mountain, the truth and the Paradise, un espectáculo desarrollado a través del diálogo y la danza improvisada.

Al mismo tiempo, hasta el 6 de mayo Salva Sanchís y Anne Teresa de Keersmaeker, directora de la compañía Rosas, ofrecieron al público una reedición de la obra A love supreme, pieza magistral del músico de jazz estadounidense John Coltrane, convertida en cuarteto de baile en el cual la expresión se desarrolla a través de la composición y el baile libre.

La puesta en escena de The mountain, the truth and the Paradise, una pieza estrenada en otros escenarios y teatros desde el año pasado, vino cargada de nuevos conceptos interpretativos, como resultado de la necesidad de Pep Ramis de explorar nuevas vías de expresión. “Esta vez, quería trabajar con ciertos iconos”, señala el artista; es así como en esta oportunidad se pusieron en juego tres aspectos místicos enmarcados en un escenario oscuro y plano que representa la montaña “como un lugar al que subes para estar más cerca, o lejos, de algo; la realidad desde la visión de un niño; y el paraíso como un lugar espiritual”.

Este montaje no estuvo exento de humor; según expresa Pep Ramis, ya que el humor “es el mejor soporte para hablar de ciertas cosas, como la belleza y la banalidad, o la ignorancia y la espiritualidad”.

Asimismo esta obra, dirigida por María Muñoz, codirectora de Mal Pelo, y Jordi Casanovas, refleja una dualidad expresada en el escenario blanco y vacío a través de la cual se mueve el intérprete, al compás de la música en vivo de Fanny Thollot.

Por su parte, A love supreme, del coreógrafo catalán Salva Sanchis y Anne Teresa de Keersmaeker, es también una expresión sensible e intensa en la que los cuatro bailarines se corresponden con los cuatro instrumentos con los que Coltrane escribió esta pieza fundamental del jazz. La obra refleja el proceso de creación en dos momentos clave, el momento en que se sigue una coreografía y el momento en el que se abre paso a la improvisación.

“Cuando los músicos – en directo – pasan a improvisar la partitura, los bailarines hacen lo mismo en distintos solos”, explicó Sanchis.

Lo reflejado en los medios de comunicación social denotó una gran creatividad y destreza profesional por parte de los artistas participantes, que fueron gratificadas con intensos y extensos aplausos, prácticamente una ovación en el lugar, expreso Pedro J. Torres, en nombre de la Fundación Torres-Picón.

Comunicaciones/FTP