Nikolái Rimski-Korsakov, el maestro de la orquestación

Nikolái Rimski-Korsakov, el maestro de la orquestaciónNikolái Andréievich Rimski-Kórsakov fue un compositor y director de orquesta ruso, además de un gran teórico de la música y pedagogo, reconocido como gran maestro de la orquestación y una de las más importantes personalidades de la escuela nacionalista rusa. En esta entrega, desde la Fundación Torres-Picón, compartimos sus datos biográficos más relevantes, honramos su memoria y celebramos su legado.

Nació el 18 de marzo de 1844 en Tíjvin, cerca de Nóvgorod, Rusia occidental; estudió piano desde los seis años de edad con varios maestros locales hasta que uno de ellos se dio cuenta del talento en potencia del niño y recomendó un nuevo profesor, F. A. Canille, con quien tomó clases formales hasta los diecisiete años, y luego siguió aprendiendo con él de modo informal.

Sin abandonar sus estudios de música, en 1856 ingresó a la Academia Naval de San Petersburgo, donde estudió hasta 1962; en 1861, Canille le presentó a Mili Balákirev, quien a su vez le presentó a César Cui y Modest Músorgski, todos compositores de fama a pesar de ser muy jóvenes; con ellos tres y con el compositor, médico y químico Alexandr Borodin, Rimski-Kórsakov integró lo que se conocería como el Grupo de los Cinco, un grupo de compositores rusos de ideas nacionalistas.

Nikolái Rimski-Korsakov

Nikolái Rimski-Korsakov

Siguiendo el consejo de Canille, que le animó a componer, y de Balákirev, quien le enseñó lo básico para empezar, durante el tiempo que pasó a bordo del velero clíper Almaz como aspirante a oficial de marina, Rimski-Kórsakov aprovechaba sus horas libres para componer su primera sinfonía. Más tarde confesaría que durante esos más de dos años y medio en altamar su pasión por la música comenzó a enfriarse, sin embargo, luego de regresar a  San Petersburgo en mayo de 1865, Balákirev volvió a entusiasmarlo y a alentarlo a componer; bajo su tutela completó su primera sinfonía, la cual se estrenó en diciembre de ese mismo año en San Petersburgo, dirigida por Balákirev; posteriormente, en marzo de 1856, hubo una segunda interpretación dirigida por Konstantín Liádov, padre del compositor Anatoli Liádov.

En los años que siguieron, Rimski-Kórsakov siguió creciendo y evolucionando como músico y compositor, participando activamente en el Grupo de los Cinco y bajo la guía de Balákirev, pero con el tiempo, la constante influencia de éste llegó a hacérsele opresiva y acabó desligándose de él. En esos años escribió varias obras; entre ellas, inició una sinfonía en si menor, pero la abandonó porque era demasiado parecida a la Novena Sinfonía de Beethoven; compuso una Obertura sobre temas rusos, una Fantasía sobre temas serbios, y las versiones originales de Sadkó y Antar, más tarde revisadas, las cuales consolidarían su fama como compositor de obras orquestales.

Siendo aún oficial activo de la Marina rusa, en 1871 se el otorgó el puesto de profesor de composición e instrumentación en el Conservatorio de San Petersburgo (hoy Conservatorio Rimski-Kórsakov), el cual conservaría hasta su muerte. En 1905 fue suspendido provisionalmente por oponerse a las medidas disciplinarias impuestas contra los estudiantes del Conservatorio durante el agitado periodo revolucionario ruso. En 1873 se retiró del servicio militar activo para ocupar el cargo de inspector de las orquestas militares de la flota rusa, cargo que ocupó hasta 1884 y que le permitió dedicarse por entero a la música.

Desde 1874 hasta 1881 fue el director de orquesta en los conciertos de la Escuela gratuita de música y subdirector de la Capilla Imperial entre 1883 y 1893. Entre 1886 y 1890 dirigió la Orquesta Sinfónica de San Petersburgo y dirigió los conciertos sinfónicos rusos de Beliaiev y reorquestó la ópera de Músorgski Borís Godunov tras la muerte de éste. Los últimos años de su vida fueron un periodo de gran creatividad, enfocado principalmente a la ópera.

Nikolái Rimski-Kórsakov falleció en San Petersburgo el 21 de junio de 1908.

Del denominado Grupo de los Cinco, Rimski-Korsakov fue el mejor preparado desde el punto de vista técnico; al igual que los demás compositores de su generación, buscaba plasmar en sus obras el auténtico carácter del pueblo ruso recogido en cuentos, tradiciones populares y personajes ancestrales. Fue un maestro en el arte de la orquestación, llegando su influencia hasta músicos de épocas posteriores, como Debussy y Ravel.

Entre sus obras más representativas se pueden mencionar tres Sinfonías entre 1865 y 1884; una Sinfonietta sobre temas rusos en 1884, el Capricho español en 1887, y Sheherezade y La gran Pascua rusa en 1888. También completó y reorquestó varias obras de otros autores, entre ellas La Khovantchina y Boris Gudonov de Mussorgski; El príncipe Igor, de Borodin; El Convidado de piedra de Dargomijsky, y preparó numerosas partituras de Glinka para su edición.

Igualmente hay que mencionar sus óperas, entre ellas Noche de mayo  escrita entre 1878 y 1879; Snegurochka (Copos de nieve) de 1880 a 1881; Mlada 1889 y 1890; Noche de Navidad de 1894 a 1895; Sadko, de 1895 a 1896; La novia del zar en 1898; El zar Saltan  en 1900; Kästchei, el inmortal  en 1902; Leyenda de la ciudad invisible de Kitej y de la virgen Fevronia, de 1903 a 1905, y El gallo de oro de 1906 a 1907.

También escribió el libro Principios de orquestación, publicado póstumamente en 1913.

Para Pedro J. Torres, portavoz y presidente de la Fundación Torres-Picón, sin lugar a dudas la orquestación musical encontró en Nikolái Andréievich Rimski-Kórsakov su gran maestro.

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