Puebla se conmovió con Zhaoujun, una historia de amor, sacrificio y patriotismo en la legendaria China, narrada a través de la danza

En el marco de la clausura del Año de la Cultura China en México, fue presentado en Puebla, capital del estado del mismo nombre, un espectáculo cargado de danza, música y drama, basado en la vida de una de las mujeres más trascendentales de aquella milenaria nación. La Fundación Torres-Picón comparte y comenta la información.

Se trata de Zhaojun, un montaje que narra una historia de sacrificio en nombre de la paz. Zhaojun era una hermosa mujer, una de las damas de honor del emperador Yuan; alrededor del año 33 antes de Cristo, una guerra desatada entre varios grupos de la nobleza azotaba China, en ese contexto el emperador Yuan vence a Kukunyié, uno de sus más poderosos adversarios, y para sellar la paz le ofrece en matrimonio a su dama de honor Zhaojun, quien acepta someterse en aras de la terminación de las hostilidades.

Pero la historia de Zhaojun no queda allí: años más tarde, al momento de su muerte, Kukunyié renueva el sacrificio de Zhaojun, condenándola a seguir la tradición huna que la obligaba a casarse con uno de sus hijastros. A fin de evitar que se desatara otra vez la guerra, Zhaojun aceptó este segundo matrimonio, con lo cual nuevamente evitó el conflicto; así comenzó su leyenda y su entrega, considerada una prueba de amor y patriotismo, la transformó en un símbolo que perdura hasta el presente.

Esta historia, convertida en un espectáculo de danza y música que lleva su nombre, Zhaojun, y que ya ha recorrido varios países del mundo, fue la que se presentó en el Complejo Cultural Universitario (CCU) de Puebla, bajo la producción de la Embajada de la República Popular de China en México, el Centro Cultural de China en México, el Grupo de Arte y Entretenimiento de China, la Ópera Nacional y el Teatro Dramático de China, y llevado a México por FR Producciones.

Zhaojun es una obra en cuatro actos en la que participan más de sesenta bailarines, con argumento de Yu Ping, elegantes coreografías de la afamada artista Kong Dexin y música original de Zhang Qu, así como los fastuosos vestuarios creados por Yang Donglin y la llamativa escenografía de Wang Xingang.

Danza y música se fusionan en este espectáculo que reverencia al amor, el sacrificio en favor de la paz y el patriotismo en la China legendaria. Un evento artístico y cultural que conmovió a Puebla y que sella el Año de la Cultura China en México. Desde la Fundación Torres-Picón aplaudimos su realización y feliz término.

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Carmen visitará China por otros siete años, llevada por el Ballet Flamenco de Madrid

Pedro J Torres Carmen Visits China

 

Como culminación de una gira artística que lo llevó a catorce ciudades en China durante el último mes, el sábado 2 y el domingo 3 de diciembre el Ballet Flamenco de Madrid presentó en Pekín su versión de la ópera Carmen del compositor francés Georges Bizet, un montaje especialmente creado para que pueda ser comprendido por públicos de culturas diferentes, y cuyo éxito en el país asiático ha comprometido a la compañía a continuar representándola en los escenarios chinos hasta el año 2024. Esta nota es compartida y publicada por la Fundación Torres-Picón como apoyo a la complementariedad y divulgación de las artes y la cultura.

Luciano Ruiz, director de la compañía, expresó: “Tenemos un compromiso con una productora muy importante de este país que nos compromete siete años de gira y que no quiere quitar Carmen. Nosotros tenemos cuatro producciones en marcha y realmente con Carmen llevo viniendo aquí dieciséis años”.

El Ballet Flamenco de Madrid fue creado por Ruiz en el año 2001, está conformado por veintiocho personas, entre artistas, técnicos y músicos. En sus dieciséis años de trayectoria, la compañía se ha presentado en escenarios de Japón, China, Egipto, Italia, Portugal, Francia, Alemania, Brasil, Argentina y México, y todo esto se ha llevado a cabo sin “ningún tipo de subvención” gubernamental, aseguró el director.

Además de su versión de la obra de Bizet, la compañía tiene en su repertorio una producción de la ópera Carmina Burana de Carl Orff, que presentó con gran éxito en El Cairo, Egipto, el pasado octubre, y la cual Ruiz cree que también “podría entrar muy bien en el país”.

Expresó el director que el público chino ha demostrado su gusto por el flamenco, si bien no espera que este género artístico experimente un auge tan rápidamente como ha sucedido en Japón.

Señaló Ruiz que en China “tienen muy buena escuela de ballet clásico, una escuela de música maravillosa, unos pianistas excelentes, guitarristas maravillosos. Lo único que no pueden ‘enganchar’ es el flamenco (…), algo que les interesa y que nosotros podemos aportar a su cultura y a su forma de ver los espectáculos”.

Indicó que el principal desafío que debe afrontar la compañía para presentar un espectáculo de este tipo en un país como China no reside en la capacidad del público para comprender la obra, sino en los inconvenientes técnicos ya que, aunque los teatros cuentan con la tecnología necesaria, el personal encargado no posee preparación técnica suficiente para manejarla; esto crea “un desfase” que la compañía tiene que enfrentar.

Francisco Guerrero, el artista que en la obra representa el papel de “Don José”, reveló que al principio no estaban seguros de cuál sería el recibimiento que tendría la obra por parte de los espectadores, pero encontraron a un “público que muestra mucho calor” y que entiende muy bien el argumento de la historia.

Pedro J. Torres, portavoz y presidente de la Fundación Torres Picón, considera la música y la danza herramientas fundamentales para la promoción de la convivencia pacífica de los pueblos así como para la integración cultural y social.

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