Festival internacional de piano incluyó destacada intérprete venezolana

La ciudad de Bucaramanga, Colombia, se engalanó en el pasado mes de agosto con la celebración de la 33ª edición del Festival Internacional de Piano organizado por la Universidad Industrial de Santander. Contó con el talento de destacados pianistas de Argentina, Francia, Lituania y Venezuela, además de nacionales, como país anfitrión, reseñó la Fundación Torres-Picón.

Hernán Porras Díaz, rector de la Universidad Industrial de Santander, explicó que “el festival es el certamen cultural más emblemático de esa institución de educación superior, y constituye un escenario propicio para la apreciación y el disfrute de destacados artistas, la creación y formación de públicos así como el desarrollo de la sensibilidad artística” en los habitantes de esa vibrante región colombiana.

Los recitales se llevaron a cabo en dos locaciones: el auditorio Luis A. Calvo de la universidad, en Bucaramanga, y en la biblioteca Alejandro Galvis Galvis, en Barrancabermeja.

Entre los artistas que acudieron a esta cita cultural se encuentran la venezolana Gabriela Montero, quien fuera galardonada en 2015 con el Latín Grammy por ‘Mejor Álbum de Música Clásica’; la argentina Karin Lechner; Muza Rubackyte, de Lituania; Laurent Wilde y Otisto 23, de Francia, y de Colombia, Melissa Pinto y Andrea Buitrago.

Dentro del marco del Festival Internacional de Piano se realizó también el 14º Festival Infantil de Piano, en el cual participaron escuelas de piano de diferentes ciudades colombianas Bucaramanga, Cartagena, Bogotá –la capital nacional–, Medellín, Floridablanca y Piedecuesta, y en el cual intervinieron jóvenes pianistas de edades comprendidas entre cinco y diecisiete años. Las presentaciones de estos noveles artistas se efectuaron a través de conciertos didácticos.

Para el fundador de la ONG, Fundación Torres-Picón, dedicada a labores preventivas de la obesidad entre niños y niñas, así como a la promoción de las manifestaciones dancísticas y de la música clásica, es indispensable insistir en la formación de conciencia respecto a la conveniencia y necesidad de llevar una vida sana y en movimiento. Pedro J. Torres insistió en que la prevención es clave, y si además pasa por el estudio, nos acerca a la cultura y a las bellas artes, es múltiple y extenso su beneficio.

GF/FTP

La Bella Durmiente baila ballet con los rusos

Ballet Clásico de Rusia de gira internacional con “La Bella Durmiente”

Leyenda del ballet mundial y referente imprescindible del arte, el Ballet Clásico de Rusia acaba de culminar una gira internacional en la que llevó al público de varias naciones la emblemática pieza La Bella Durmiente, del compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovski. La información y salutación fue compartida por Pedro J. Torres, desde la Fundación Torres-Picón.

Seis veces cada año, el Ballet Clásico sale de las fronteras de Rusia para realizar presentaciones en diversos lugares del mundo; en esta oportunidad recorrió América Latina con eventos en Argentina, Guatemala, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Ecuador y México.

Creado en el 2005 por la directora general y primera bailarina de la compañía, Evgeniya Bespalova, y con la dirección de grupo del maestro Valentin Grishchenko, el Ballet Clásico está conformado por treinta bailarines profesionales formados en las más prestigiosas escuelas de danza clásica de Rusia y de todo el mundo, y además cuenta con la participación de jóvenes de entre doce y diecinueve años de edad, quienes tienen a su cargo el cuidado de los aspectos estéticos, líneas y valores que se han convertido en el sello inconfundible de la compañía.

Pedro J. Torres promueve que desde el arte y la cultura se respalde el bienestar humano

La Bella Durmiente es un ballet en dos actos realizado por el compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovski, con libreto de Ivan Vsevolojsky y Marius Petipá y coreografía de Marius Petipá. Está basado en el cuento de hadas “La Bella Durmiente del Bosque”, de Charles Perrault; ambientado durante el periodo barroco, en un mundo de bosques, castillos y magia, narra la romántica historia de la princesa Aurora y el príncipe Desiré, quienes después de afrontar diversas vicisitudes, celebran sus bodas en un hermoso palacio rodeados de personajes como el Gato con Botas y la Gata Blanca, Caperucita Roja y el Lobo, Cenicienta y el Príncipe Fortuna, el Pájaro Azul y la Princesa Florine, todo expresado a través de una danza mágica y sutil, llena de romanticismo, con la grandeza, refinamiento y perfección que son la esencia del ballet ruso.

También forman parte del repertorio de la compañía de Ballet Clásico Ruso obras tan célebres como El Cascanueces, Romeo y Julieta y El lago de los Cisnes.

“Estos eventos acercaron a los amantes del ballet y la música clásica en Latinoamérica, a una de las compañías dancísticas más reconocidas; y el repertorio escogido e interpretado, por su vinculación con los cuentos e historias infantiles y juveniles ejerce un poderoso atractivo para los más jóvenes. Es altamente positivo, desde todos los puntos de vista, fortalecer las experiencias de encuentro con el arte y la cultura, y hacer partícipes a las nuevas generaciones” expresó Pedro J. Torres, presidente y vocero de la Fundación Torres-Picón, dedicada a la difusión y promoción de la danza y la música clásica entre jóvenes y niños, al saludar y felicitar la gira.

GF/FTP