El XXII Festival Internacional de Ballet de Miami por primera vez se inició en Nueva York

 

Pedro J Torres NY Ballet Blog

Como parte de la celebración del vigésimo segundo aniversario  del Festival Internacional de Ballet de Miami (IBFM), por primera vez en su historia las compañías invitadas al evento realizaron su debut fuera de la ciudad de Miami, en una gala que se presentó el 14 de septiembre en el Union City Performing Art Center, en el Suburbio de Manhattan en Nueva Jersey, distrito de Nueva York, tras la cual se trasladaron a Miami para las dos galas que se llevaron a cabo el 16 de septiembre en el Fillmore de Miami Beach, Teatro Jackie Gleason, y el 17 en el Miami Dade County Auditorium; información que compartió la Fundación Torres-Picón.

Entre las compañías que participaron en las tres funciones de este encuentro artístico estuvieron el Ballet de la Opera de París, el Ballet Teatro Alla Scala, de Italia, el Ballet Nacional de la Opera de Ljubljana, de Slovenia, el Ballet Nacional de España, además de varias de Latinoamérica y Estados Unidos, como el Ballet Estable del Teatro de la Plata, de Argentina, y la Compañía Nacional de Danza, de México.

El fundador y director artístico del Festival, Pedro Pablo Peña, explicó que la iniciativa de inaugurar el Festival en Nueva York partió de una propuesta por parte del Union City Performing Art Center, la cual fue acogida con beneplácito ya que, según expresó, “Nueva York es la meca de las artes”.

Una de las figuras más importantes del Festival fue la afamada bailarina Delphine Moussin, cuya imagen fue la seleccionada para los carteles que anunciaban el evento. Moussin ostenta el rango de étoile (estrella) en el Ballet de la Ópera de París, una de las compañías más relevantes del mundo, y en cuya escuela es también profesora.

En el marco del evento, Moussin realizó una extraordinaria presentación en honor al brillante coreógrafo y bailarín francés Maurice Béjart, interpretando una de sus coreografías, la cual fue inspirada en la inolvidable novela Madame Bovary, de Gustave Flaubert, publicada en 1856, y acompañada con música de Strauss; la obra refiere la historia de Emma, la esposa de un médico de provincias la cual, aburrida de su monótona existencia, busca emociones en amores clandestinos, cae en una espiral de desórdenes y deudas tras lo cual acaba suicidándose, abandonada por todos.

Igualmente relevante es la figura del bailarín principal Casey Herd, quien hizo parte del Ballet Nacional de Holanda durante ocho años, hasta que decidió convertirse en bailarín independiente.

Mención especial merece la presencia en el Festival de una de sus figuras más destacadas la cual, paradójicamente, no bailó este año; se trata de la prima ballerina brasileña Cecilia Kerche, Embajadora de la UNESCO por la danza, designada en 2006 como Dirigente del Consejo Internacional de la Danza (CID) y actual directora artística del Theatro Municipal do Rio de Janeiro, la cual asistió  para recibir el trofeo anual de “Una vida por la danza”; Kerche fue alumna de la legendaria bailarina rusa Natalia Makárova, en las últimas versiones de La Bayadère y El lago de los cisnes. También compartió roles estelares con famosos bailarines como Igor Zelensky, del Kirov Ballet, Jorge Veja, de Cuba, y Julio Boca, de Argentina.

Desde la Fundación Torres-Picón compartimos la información y celebramos la muy importante realización del XXII Festival Internacional de Ballet de Miami, dijo su presidente y vocero Pedro J. Torres.

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La compañía de danza Che Malambo llevó el baile tradicional argentino al On Stage At Kingsborough

Una explosión de zapateo rítmico, boleadoras, bombos y canto de hombres recios del campo llena el escenario, cuando catorce gauchos de la famosa compañía de danza argentina Che Malambo se han presentado en el On Stage At Kingsborough, del Kingsborough Community College, de Brooklyn, en el marco del Spring Performing Arts Season, un encuentro artístico que cada año convoca a bailarines, músicos, actores de teatro y performers que acuden de todas partes del mundo. La información fue compartida desde la Fundación Torres-Picón, con muy positivos comentarios.

pedro and wife

Blanca Cecilia Picón Febres de Torres and Pedro J. Torres, lead this foundation that promotes education, arts and prevention in health

El malambo es una danza tradicional argentina cuyos orígenes se remontan al siglo XVII, se trata de un duelo entre hombres de la pampa, quienes se enfrentan probando su agilidad, fuerza y destreza mediante un baile enérgico y varonil; el espectáculo es especialmente llamativo cuando al baile se incorpora el uso de las boleadoras, especie de arma arrojadiza desarrollada por los indígenas, que empleaban para atrapar reses, y a veces hombres, y que en el malambo se utiliza para crear ritmos de particular intensidad.

Esta mágica energía telúrica fue la que cautivó a Gilles Brinas, coreógrafo y bailarín, miembro del Ballet de Lyon y del ballet del Siglo XX de Maurice Béjart; por ello, con la colaboración de Vattimo y Fernando Matoso, bailarines del Ballet Folklórico Nacional de Argentina, y bajo la supervisión de Nidia Viola, ex directora de esa compañía, en el año 2005 creó el grupo de danza Che Malambo, el cual difunde las tradiciones musicales y dancísticas de la pampa argentina, en versión contemporánea, por todos los escenarios del mundo.

Los bailarines que integran la compañía de danza Che Malambo son Federico Arrua, Fernando Castro, Francisco Ciares, Claudio Díaz, Miguel Flores, Federico Gareis, Albanano Jiménez, Walter Kochanowski, Gonzalo Leiva, Facundo Lencina, Gabriel López, Exequiel Maya, Daniel Medina y José Palacio.

Esta actividad habla muy bien -por si sola- del esfuerzo divulgativo de su cultura que hacen los ciudadanos y agrupaciones argentinas, pero también habla muy bien de la receptividad y apertura que se viene teniendo con tales espectáculos y presentaciones por parte de diversos institutos e instituciones, un buen ejemplo es el dado por Kingsborough Community College, en Brooklyn, señaló Pedro J. Torres, portavoz y directivo de la Fundación Torres-Picón.

GF/FTP