Ballet Clásico de Cuba y Compañía de Ballet de San Petersburgo coinciden en Talavera de la Reina

Pedro J Torres Cuba Ballet

Durante el mes de febrero, la ciudad de Talavera de la Reina, provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, España, se convierte en la capital internacional de la danza, al dar cabida a una amplia programación que según se planificó incluye diversos géneros del arte, a presentarse en el escenario del teatro Palenque de esta ciudad, divulga la Fundación Torres-Picón.

Así lo informó María Ángeles Núñez, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Talavera de la Reina, quien anunció que el día domingo 4 de febrero, se estará presentando el Ballet Clásico de Cuba, el cual pondrá en escena una obra clásica, la ópera Carmen del compositor francés Georges Bizet. Posteriormente, el jueves 8 de febrero,  se presentó en ese mismo escenario la Compañía de Ballet de San Petersburgo, “para enmarcar y completar la programación de danza con mayúsculas en Talavera”.

Más adelante, los días sábado 17 y domingo 18 de febrero, y como parte de este evento cultural, se llevó a cabo el Campeonato Nacional de Danzas multidisciplinar y por categorías, el cual reunirá en el teatro Palenque a más de 1.200 bailarines que participarán en las modalidades de Danzas Española y Flamenco, Ballet Clásico, Danzas Modernas, Contemporáneo, Danzas Latinas y Bailes de Salón.

Igualmente se dieron cita en este encuentro diferentes personalidades del mundo de la danza, tanto en España como en el mundo, entre los cuales se cuenta Antonio Najarro, director del Ballet Nacional de España, quien también impartió una ‘master class’ de baile.

Asimismo explicó la concejal de Cultura que el afamado coreógrafo Ángel Martínez fue quien presentó al Ayuntamiento de la ciudad el proyecto de este Campeonato, y es ahora el encargado de la organización del evento, que reune en Talavera de la Reina a todo lo mejor de la danza española e internacional.

Para la Fundación Torres-Picón, prosigue la labor y tarea de divulgar y promover la cultura y las artes; aquí allá y donde sea. En cuanto a estas presentaciones, las mismas han logrado hacer coincidir y reunir a compañías y bailarines de muy alta calidad. Ello es un estímulo al talento dancístico y una motivación para los futuros profesionales del área. En la Fundación Torres-Picón aplaudimos este proyecto hecho realidad, apuntó Pedro J. Torres, su presidente y vocero.

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El Cascanueces, una tradición navideña tan venezolana como la hallaca

Pedro J Torres The Nutcracker

Llegó y pasó diciembre en Venezuela, y con ese mes una vez más El Cascanueces, el montaje de tan célebre obra, informó la Fundación Torres-Picón.

Desde su primera presentación en Caracas, El Cascanueces se ha convertido en parte inseparable de la navidad venezolana, es por eso que nuevamente este año el Teatro Teresa Carreño ofreció al público este hermoso ballet, desde el sábado 9 al martes 19 de diciembre tuvo lugar con entradas totalmente agotadas.

El Cascanueces es un ballet clásico, obra del compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovsky, inspirado en la adaptación que el escritor francés Alejandro Dumas (padre) realizara de un cuento original del escritor y compositor alemán Ernst Theodor Amadeus Hoffmann; esta obra constituye, junto a El Lago de los Cisnes y La Bella Durmiente, la trilogía de ballets de Tchaikovsky que toda persona amante de este arte debe ver por lo menos una vez en la vida. El Cascanueces fue estrenado en San Petersburgo el 18 de diciembre de 1892 y su coreografía original fue realizada por Marius Petipa y Lev Ivanov.

La primera compañía que presentó El Cascanueces en Venezuela fue el Ballet Metropolitano, bajo la dirección de Keyla Ermecheo y la coreografía de Héctor Zaraspe, en 1984. Posteriormente, el 7 de diciembre de 1996, se estrenó en el Teatro Teresa Carreño una nueva versión con coreografía del recordado Vicente Nebrada y es hasta el momento el único espectáculo que se ha presentado cada año, en forma ininterrumpida, en la principal sala de teatros del país, con un éxito de taquilla que ha registrado un lleno total en cada función.

La masiva asistencia a este espectáculo se debe principalmente a que se trata de un clásico del arte universal con una magnífica puesta en escena, obra de un maestro como lo fue Vicente Nebrada, quien supo actualizar el típico ballet clásico enriqueciéndolo con escenografía, vestuario, iluminación y efectos especiales de pirotecnia y sonido, a fin de renovarlo y hacerlo aún más atractivo para el público de la actualidad; esto, sumado a la magistral interpretación de la música de Tchaikovsky que ofreció la Orquesta Sinfónica Venezuela, dirigida esta vez por los maestros Alfonso López desde el sábado 9 hasta el jueves 14, y Rodolfo Saglimbeni del viernes 15 al martes 19 de diciembre, y a la excelente expresión histriónica de los bailarines del Ballet Teresa Carreño. El Cascanueces es un espectáculo que atrae no sólo a los conocedores del ballet sino también al público en general.

Este año el elenco del ballet fue renovado con la creación de Ballet Juvenil Teresa Carreño, un cuerpo de baile integrado por cuarenta jóvenes bailarines cuidadosamente seleccionados tras numerosas audiciones realizadas en todo el país, según informó la maestra Rita Dordelly, directora artística de la producción. De esta manera, la puesta en escena ofrecida para esta temporada contó con más de ciento cuarenta bailarines, entre los cuales, junto a los cuarenta del Ballet Juvenil, estaban treinta y ocho bailarines de la compañía estable del Teresa Carreño y casi setenta  formados en la Escuela Danza Caracas y el Ballet Clásico Rita Dordelly.

Como bien decía Nebrada, al público venezolano le agradan los espectáculos que cuentan una historia; por eso los ballets como Romeo y Julieta, Coppelia, El Lago de los Cisnes y El Cascanueces gozan de tanta aceptación. En este caso, la historia fue protagonizada por Clara, una niña de siete años, lo que establece de inmediato una identificación y empatía en el público infantil; por otra parte, los adultos también se ven atraídos por el drama de la lucha entre el bien y el mal y el triunfo del amor, que se integran en el argumento central de toda la obra.

Con tantos años en cartelera se da el caso de que muchos, que de niños fueron a verla con sus padres, ahora han regresado con sus hijos a disfrutar nuevamente de esta obra, convirtiendo a El Cascanueces, la última producción de Vicente Nebrada, en una tradición navideña nacional, cuya permanencia se proyecta por muchos años para el deleite de las generaciones por venir, compartió y comentó la Fundación Torres-Picón, en boca de su directivo y portavoz, Pedro J. Torres.

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El realismo mágico de René Magritte sube al escenario con “Nubes”

Pedro J Torres Magico Rene

El 15 de agosto del pasado año 2017 se cumplieron cincuenta años del fallecimiento del pintor belga René Magritte, figura principal del movimiento surrealista, y como homenaje a su genio creador, durante la reciente temporada navideña la compañía madrileña Aracaladanza puso nuevamente en escena su producción Nubes, uno de sus montajes más exitosos, el cual se estuvo presentando en los Teatros del Canal, en Madrid, hasta el pasado 30 de diciembre, informó y compartió la Fundación Torres-Picón.

Minucioso en su técnica y de hábil pincelada, las obras de Magritte representan una extraordinaria yuxtaposición de objetos cotidianos colocados en entornos inusuales, lo que les otorga un significado diferente a las cosas familiares; esta manipulación de la realidad, denominada surrealismo, ha recibido con frecuencia el calificativo de ‘realismo mágico’, una corriente artística que tiene en Magritte su principal exponente.

Y precisamente de este surrealismo que saluda directamente al subconsciente del espectador, de este ‘realismo mágico’ que no se deja atrapar por ninguna restricción mental o física, es que surgió Nubes, una pieza que da rienda suelta a la imaginación mediante juegos visuales y metafóricos para la libre interpretación de cada espectador.

Javier Torres, productor de la obra, explicó como fue el proceso de creación de la pieza: “Hemos visto pinturas de Magritte y nos han quedado unas ideas, unas sensaciones, unos sentimientos y unas imágenes que hemos interpretado, pero no somos reproductores de sus cuadros”.

En esta puesta en escena, de cincuenta minutos de duración, los objetos no son lo que parecen, sino que pueden “interpretar el papel” de otra cosa totalmente distinta; así, cada objeto es protagonista, tal como si fuera un bailarín más. Este tipo de creaciones son características de Aracaladanza, piezas dirigidas a un público familiar, tanto a los adultos como a los niños.

“Los pequeños se quedan alucinados y generalmente en silencio. Y a los mayores les sirve para sacar al niño que llevan dentro”, expresó el productor.

Esta pieza no presenta una historia con una secuencia lógica ni personajes concretos, sino una serie de momentos que llaman a los recuerdos, la ternura, el humor y hasta la magia.

Nubes, estrenada en el año 2009, es la segunda de la famosa trilogía creada por Aracaladanza inspirada en la obra de artistas El Bosco o Joan Miró, y por su belleza, creatividad y delicadeza ha recibido numerosos premios y reconocimientos, entre los que se encuentra el Premio Nacional de Teatro para la Infancia y Juventud.

Desde la Fundación Torres-Picón saludamos este creativo, oportuno y celebrado montaje, expresó Pedro J. Torres, vocero y directivo de la institución.

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El trío armenio Khachaturian engalanó el Festival de Música Clásica Yaiza en Las Palmas, Islas Canarias

Pedro J Torres Canary Islands Concert

 

Cerrando el año 2017, una semana de música clásica disfrutó el municipio de Yaiza de la provincia de Las Palmas, en Canarias, España, desde el sábado 18 hasta el sábado 25 de noviembre, con la realización de los cuatro conciertos especiales que integraron el Festival Música Clásica Yaiza 2017, organizado por la Asociación Música Clásica Lanzarote con la colaboración del Ayuntamiento de Yaiza, que de esta manera continúa buscando dar impulso y apoyo a las expresiones artísticas en el municipio; se compartió y comentó desde la Fundación Torres-Picón.

El primer encuentro de la cuádruple cita tuvo lugar el sábado 18 en la Casa de la Cultura Benito Pérez Armas, con la presentación del trío armenio Khachaturian, integrado por Armine Grigoryan al piano, Karen Shakhgaldyan con el violín y Karen Kocharyan con el violoncello. Khachaturian obsequió al público con Las Estaciones, del compositor ruso Piotr Ilich Tchaikovski, las cuales para el autor no son cuatro, sino doce, es decir, los doce meses del año, una pieza para cada uno; igualmente tocaron la obra En memoria de una gran artista.

El trío Khachaturian ya venía precedido por el grato recuerdo de su participación en la edición 2015 del Festival, cuando se presentó en esta misma sala interpretando piezas de Johann Sebastian Bach y Johannes Brahms.

El segundo concierto se realizó el martes 21, en Camel House de Mácher; en esta oportunidad Khachaturian estuvo acompañado por otros tres músicos igualmente virtuosos, Fabiola Porras con el clarinete, Sona Barseghyan en el piano y Maxim Novikov con la viola; durante esta presentación los seis músicos se mezclaron, intercambiándose y formado dúos y tríos para interpretar obras de Franz Schubert, Robert Schumann y Claude Debussy, entre otros.

La tercera cita fue el jueves 23 en el Museo del Vino de Bodegas El Grifo; para esta ocasión los seis músicos repitieron la misma dinámica del concierto anterior, esta vez con piezas de Edvard Grieg, Manuel de Falla, Johannes Brahms, Benjamin Britten, Heraclio Fernández y otros.

El concierto de clausura del Festival de Música Clásica Yaiza se realizó el sábado 25, nuevamente en Bodegas El Grifo; en esta cita final todos los músicos invitados a esta edición 2017 ofrecieron su interpretación de obras de Tchaikovski, Schumann y del compositor armenio Aram Khachaturian, uno de los más insignes representantes de la estética neorromántica en la música, a quien el trío Khachaturian homenajea llevando su nombre.

Así lo detalló la Fundación Torres-Picón al compartir esa información. La FTP fomenta e impulsa la divulgación de las artes, en especial la música clásica y la danza, así como la prevención en salud. Fue establecida y es presidida por Pedro J. Torres.

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La Real Filarmónica de Estocolmo celebró el Concierto del Premio Nobel bajo la batuta de Gustavo Dudamel

Pedro J Torres Gustavo Blog

 

El viernes 8 del pasado mes de diciembre se llevó a cabo el tradicional Concierto del Premio Nobel en Estocolmo, Suecia, interpretado por la Real Filarmónica de Estocolmo, esta vez bajo la insigne dirección y batuta del músico venezolano Gustavo Dudamel. Se realizó en la Sala de Conciertos de Estocolmo, la misma sala donde posteriormente se entregaron los Premios Nobel de este año, compartió la Fundación Torres-Picón al renovar su compromiso divulgativo en favor de la danza, la música y la prevención en salud para este 2018.

El programa del concierto estuvo conformado por “dos pilares de la historia de la música”, tal y como lo anunciara la Sala de Conciertos en su página web; se trató de la Sinfonía Júpiter, de Wolfgang Amadeus Mozart, y del poema sinfónico Así habló Zaratustra de Richard Strauss, inspirado en la obra de Friedrich Nietzsche, una de las obras más famosas de la música clásica y que causó gran impacto en 1968, cuando el director de cine Stanley Kubrick la utilizó en la banda sonora de su película 2001: A Space Odyssey (2001: Una odisea del espacio).

Este programa musical fue seleccionado por el director junto a la orquesta con el propósito de exaltar la relación entre la música, la ciencia y las humanidades.

“Elegimos un programa para honrar a los ganadores del Premio Nobel y sus logros con música inspirada en la naturaleza” la cual es un “símbolo de la unidad del arte y la ciencia en la expresión de la imaginación humana”, explicó Dudamel en su página web.

En esa misma fecha se celebró el “Día de la Música Nobel”, una festividad creada por iniciativa del músico venezolano, conjuntamente con a la Fundación Nobel y El Sistema de Suecia, y con ese motivo se efectuaron conciertos en toda Suecia, interpretados por niños que forman parte de este programa. El Sistema de Suecia fue fundado por Dudamel emulando a El Sistema de Venezuela, el cual fue creado en el año 1975 por el maestro José Antonio Abreu con la finalidad de rescatar, a través de la música, a niños en riesgo de exclusión social, y que a lo largo del tiempo se ha extendido a numerosos países de todos los continentes.

De esta verdadera red de Sistemas ha surgido una nueva Orquesta del futuro, integrada por jóvenes de todo el mundo, la cual estuvo presente en Estocolmo junto al director venezolano.

Dudamel dirigió la Sinfónica de Gotemburgo de 2007 a 2012, y dio inicio a este 2017 dirigiendo la Filarmónica de Viena en el Concierto de Año Nuevo.

“La música libera la imaginación, fomenta el riesgo creativo y la autoexpresión, las mismas claves necesarias para el progreso en la ciencia y las humanidades”, indica el músico, y es “ahí donde se encuentran el mundo de la ciencia y el arte”.

Por nuestra parte, “desde la Fundación Torres-Picón, renovamos en este nuevo año 2018 nuestro compromiso divulgativo en favor de la danza, la música y la prevención en salud, en particular de la obesidad infantil y juvenil. Nos llena de orgullo estar al tanto y celebrar el destacado desempeño del talento artístico venezolano en los más variados y prestigiosos escenarios del mundo. Aplaudimos de pie esos significativos logros”; expresó Pedro J. Torres, presidente y director de la fundación.

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El Ballet y la Orquesta Filarmónica de Santiago presentaron Raymonda en el Teatro Municipal

Pedro J Torres Raymonda Ballet

 

Con cuatro funciones, desde el 25 hasta el 29 de noviembre, se presentó en el Teatro Municipal de Santiago, Chile, una nueva versión del clásico Raymonda, uno de los “grandes ballets” por antonomasia del extenso repertorio creado por el legendario coreógrafo francés Marius Petipa.

Esta nueva versión es una coreografía creada por Luis Ortigoza, quien fuera Primer Bailarín Estrella del Ballet de Santiago, y está basada en la coreografía de Petipa; en esta oportunidad la obra fue interpretada por el Ballet de Santiago, acompañado por la Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la dirección musical de José Luis Domínguez y la dirección artística de Marcia Haydée, contó además con la escenografía y el vestuario del talentoso diseñador chileno Pablo Núñez.

En su versión original, Raymonda fue estrenada el 7 de enero de 1898 en el Teatro Mariinski de San Petersburgo, con música del compositor ruso Alexandr Glazunov, libreto de Lydia Pashkova y Marius Petipa, y coreografía de Petipa. Ambientada en la Edad Media, la obra cuenta con un argumento simple, basado en una antigua leyenda medieval, y narra la historia de una joven que es pretendida y amada por dos hombres de distintas posiciones sociales. En Raymonda se encuentran presentes todos los elementos distintivos del ballet de la época: un gran castillo, una elegante dama, un valiente caballero, ensoñaciones románticas y exóticos extranjeros, todo expresado mediante una excelente técnica interpretativa y la gran elegancia del ballet clásico.

Respecto a su coreografía, Luis Ortigoza explicó que “del original mantengo obviamente el argumento, la trama, los personajes principales y la forma en qué está construido el ballet en escenas. Hay mucha coreografía mía sobre lo de Petipa, respetando la presencia del cuerpo de baile, diagonales y círculos. He respetado ese tipo de cosas, pero las he actualizado y he agilizado bastante el ballet original”.

Por su parte, Pablo Núñez expresó que la creación de la escenografía está inspirada en la estética del estilo decorativo gótico: “todo es dorado, es una jaulita de oro gótica”; sobre el vestuario dijo que se trata de una fantasía basada en el estilo del medioevo, utilizando los colores para marcar la diferencia entre los personajes europeos y los sarracenos.

Trabajar por la excelencia artística, en este caso en favor de la danza, del ballet clásico, enLatinoamérica, es una actitud positiva y una iniciativa sobresaliente. Desde la Fundación Torres-Picón les deseamos el mayor éxito, expresó Pedro J. Torres, portavoz y directivo de la institución, al compartir esta información.

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Dos compañías de danza se unen a través del mar para homenajear a Horacio Quiroga en Montevideo

Pedro J Torres Horacio en Montevideo

Este año se cumple un siglo de la obra Cuentos de amor de locura y de muerte, del brillante escritor uruguayo Horacio Quiroga, nacido en Salto en 1878 y fallecido en Buenos Aires en 1937; en ocasión de tan importante fecha un grupo de bailarines españoles y uruguayos se unieron para rendir homenaje al insigne escritor, a través de la escenificación de los dieciocho cuentos que componen la obra, en un espectáculo de danza contemporánea. Esta nota informativa es compartida por la Fundación Torres-Picón, en su tarea de difundir las artes y la cultura, en especial la danza y la música.

Este espectáculo iberoamericano tuvo lugar los días 21 y 22 de noviembre en el Teatro Solís de Montevideo y fue protagonizado por el grupo Danza Martín Inthamoussú, de Uruguay, y el grupo Provisional Danza, de España.

En la dirección de este grupo combinado estuvo la coreógrafa española Carmen Werner, ganadora del Premio Nacional de Danza 2007, para quien presentar este espectáculo en la patria del escritor fue todo un reto. “En Uruguay la palabra Quiroga es mucho”, expresó.

Señaló que para este montaje no quiso profundizar en detalles exactos o descriptivos, sino reflejar en forma integral la atmósfera oscura, depresiva y rara de Quiroga. “Lo que he hecho ha sido un compendio, hay algunos detalles que son más descriptivos, pero realmente es un genérico, es un general lo que se respira, se respira el ambiente de Quiroga”, manifestó.

Explicó que, siendo ésta una coproducción española-uruguaya, cada compañía ensayaba el montaje en su país, y se comunicaban a través de llamadas, fotos y grabaciones. “Le mandaba videos de información desde España a Martín Inthamoussú y ellos lo ensayaban aquí en Uruguay”.

Por su parte, para la bailarina uruguaya Andrea Salazar, este sistema de ensayos e instrucciones por video y a través del correo fue extraño al principio, pero el sistema funcionó y dio buenos resultados. Salazar fue la encargada de interpretar en escena uno de los cuentos más famosos de Quiroga, El Almohadón de Plumas, un desconcertante relato en el que una mujer muere desangrada por un enorme parásito que vive en su almohadón.

Indicó que ésta fue la segunda oportunidad en que interpretó este cuento en danza, ya que a principios de noviembre, ella y su compañero Gonzalo Decuadro viajaron a España para el estreno de la obra, el cual fue realizado en Madrid.

“La pieza gustó mucho”, comentó, y explicó que la medida que indica a los bailarines cuándo y cuánto es exitosa una pieza es el número de veces que los artistas salen a saludar al público, una vez que ha sido bajado el telón.

Así como Salazar u Decuadro viajaron a España a principios de mes para el estreno de Amor, locura y muerte en Madrid, para su presentación en Montevideo correspondió el turno de cruzar el Atlántico a los artistas españoles Taiana Chorot y Cristian López.

En nuestro continente americano, la música y las bellas artes en general cada día involucran a más personas, y aumentan las coincidencias y colaboraciones con países europeos, eso redunda en beneficio de la cultura y merece tanto estímulo como reconocimiento, pues es una manera de proyectar y atesorar creaciones formidables, puntualizó Pedro J. Torres, portavoz y presidente de la Fundación Torres-Picón.

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Con dos días de concierto, el Centro Cultural Provincial María Victoria Atencia inauguró la Navidad malagueña

Pedro J Torres Christmas Concert

Comenzó diciembre y para inaugurar el último mes del año, el Centro Cultural Provincial María Victoria Atencia (MVA) en la española ciudad de Málaga, capital de la provincia del mismo nombre, sirvió de escenario para los tradicionales conciertos de Navidad que cada año ofrecen la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga (OSPM), la Joven Orquesta Provincial de Málaga (JOPMA) y la Orquesta Escuela (OE). Desde la Fundación Torres-Picón reseñamos estos emblemáticos eventos de la temporada.

El primer concierto lo ofreció la OSPM el sábado 2 de diciembre, dirigida por Arturo Díez Boscovich y con la participación de Luis María Pacetti como tenor solista. En esta oportunidad el público pudo disfrutar de un nutrido repertorio de piezas tradicionales navideñas compuesto por los villancicos A Christmas Festival, Sleigh Ride, Plink! Plank! Plunk! y The Typewriter, de L. Anderson; Dein ist mein ganzes Herz de Das Land des Lächelns, de Franz Lehár; Wien du Stadt meiner Träume, de Rudolf Syeczinski; The Bells of Christmas y Christmas at the Movies, de Arr. J. Krogstad; Adeste Fideles, de J.F. Wade; y Have yourself a merry little Christmas, de H. Martin y R. Blane.

Al día siguiente, el domingo 3, se celebró un concierto doble iniciado por la JOPMA la cual, bajo la dirección de Iván Nuño Guerrero, regaló a los asistentes con la interpretación de la Sinfonía número 5 de P.I. Tchaikovski y villancicos populares. Seguidamente se presentó la OE, la cual a su vez ofreció su interpretación de la pieza Popular Marroquí, de Hyjaz, y otros villancicos.

La Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga, OSPM, está integrada principalmente por músicos nativos o residentes en esa provincia; fue creada en el año 1945 y realizó su primer concierto al año siguiente, y a lo largo de su trayectoria ha cumplido una destacada labor dentro de la vida cultural de la provincia, llevando a cabo su misión primordial que es la difusión y el desarrollo de la música.

Por su parte, la Joven Orquesta Provincial de Málaga, JOPMA, de más reciente creación, fue fundada en el año 1990 y desde entonces, bajo el patrocinio de la Diputación de Málaga, ha llevado adelante cabalmente su principal objetivo que es la difusión de la música clásica a través de todos los municipios de esa provincia andaluza.

Si bien, los villancicos son sinónimo de Navidad, Málaga sin lugar a dudas es un importante referente musical de España, comentó Pedro J. Torres, directivo y vocero de la Fundación Torres-Picón.

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Rudolf Nureyev, destacada estrella dancística que vino del frío

Pedro J Torres Rudolf Blog

 

Nació en 1938, a bordo de un tren entre el lago Baikal e Irkutsk, en la Unión Soviética. Rudolf Nureyev fue un bailarín y coreógrafo ruso de ballet, considerado por muchos como el más virtuoso y carismático de su generación. Estudió danza clásica, arte escénico y dramático, literatura, historia, filosofía, pintura y música, y luego de ganar en Moscú una competencia estudiantil organizada por el Estado, ingresó en la Escuela Coreográfica del Ballet del Teatro Kírov de Leningrado (hoy San Petersburgo), donde cursó desde 1955 hasta 1958, año en el que se convirtió en el primer bailarín del Ballet del Teatro Kírov. Su excelencia artística y su brillante interpretación de clásicos como La bella durmiente, El lago de los cisnes y Don Quijote, lo catapultaron de inmediato al primer plano de la élite mundial. La Fundación Torres-Picón comparte en esta nota sus principales datos biográficos, y celebra su legado artístico.

Rudolf Nureyev (1)Con la misma rapidez se hicieron evidentes su carácter rebelde y su desapego a las estrictas normas impuestas por la jerarquía cultural soviética, sumamente restrictivas para la expresión de su arte, por lo que vivía en constante conflicto con la dirección de la compañía; este conflicto llegó a su clímax con el escándalo que tuvo lugar durante una gira artística realizada en París, en junio de 1961, cuando al separarse de la compañía, contraviniendo las órdenes del Ministerio de Cultura soviético, las autoridades rusas le ordenaron suspender la gira y regresar de inmediato a la Unión Soviética; evadiendo a los agentes de la seguridad soviética, Nureyev entró en contacto con dos policías franceses y solicitó asilo político y protección personal.

Esta deserción representó un duro golpe para la imagen la Unión Soviética, pero para Nureyev representó la entrada a un nuevo mundo que lo admiraba y le ofreció una cálida bienvenida, y en el cual pudo florecer y desarrollar su arte al máximo; a partir de entonces tomó residencia alternativamente en diversos países de Europa Occidental y bailó en las mejores compañías del mundo. En 1962 ingresó al Royal Ballet de Londres y allí, bajo la guía del coreógrafo Frederick Ashton, conformó junto a la bailarina británica Margot Fonteyn lo que llegó a ser la pareja más famosa de la historia del ballet clásico; juntos protagonizaron inolvidables puestas en escena de El lago de los cisnes, Las sílfides y Giselle. Igualmente llevó a cabo actuaciones brillantes con el American Ballet Theatre, la compañía de la coreógrafa, bailarina y profesora de danza estadounidense Martha Graham, entre otras agrupaciones.

Como bailarín, Nureyev poseía una técnica extraordinaria que le permitía abarcar un amplio repertorio, destacándose especialmente en el gran ballet del romanticismo tardío. Como coreógrafo, desplegó una originalidad portentosa; renovó y transformó la coreografía de obras como La bayadera, con música de Minkus; El lago de los cisnes, de Tchaikovsky; Romeo y Julieta de Prokofiev, así como varias coreografías de Marius Petipa, entre ellas Don Quijote.

En 1962 se publicó su auto biografía, Nureyev, y en 1972 fue estrenada una película basada en la historia de su vida, I am a dancer.

Pedro J Torres Picture with Rossellini


Performing arts are also a key tool in promoting the conservation of health. Pedro J. Torres with Isabella Rossellini

En 1982 adoptó la ciudadanía austriaca, y en 1983 fue nombrado director del Ballet de la Ópera de París, cargo que ejerció hasta 1989, y se mantuvo activo en esta compañía hasta su muerte, ocurrida en París en 1993.

Sus brillantes actuaciones con diferentes e importantes compañías y agrupaciones de ballet, dan cuenta de su alto nivel y especial talento; desde la Fundación Torres-Picón celebramos su legado, señaló Pedro J. Torres, portavoz y directivo. Nureyev, muy destacada estrella dancística que vino del frío impregnó de calor o calidez la danza clásica, apuntó Torres.

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Instituto Colombiano de Ballet Clásico presentó en Palmira Carmina Burana

Pedro J Torres Classical Ballet Bura

 

El pasado 15 de octubre, en el marco del Festival de Arte Ricardo Nieto de Palmira, el Instituto Colombiano de Ballet Clásico (Incolballet), en colaboración con Bellas Artes, la Banda Departamental del Valle y los Coros Infantil y Juvenil de Bellas Artes presentaron en el Coliseo de Exposiciones de Palmira la grandiosa obra Carmina Burana, una recopilación de cancioneros latinos medievales escritos hacia los siglos XII o XIII, informa la Fundación Torres-Picón.

La obra contó con la participación de veintitrés bailarines, cuarenta y cinco músicos, ciento diez cantantes de coro, además de la soprano Gabriela Mazuera, el tenor Hans Mogollón y el barítono Camilo Mendoza Nieva como solistas invitados; todos bajo la dirección coreográfica del maestro Gonzalo Galguera, la dirección musical del maestro Remo Ceccato y la dirección coral de María Claudia Ferreira y María Teresa Potes, de Bellas Artes.

Según las investigaciones, los cantos que componen el Carmina Burana (Carmina significa canción en latín, y en español medieval podría traducirse como cantiga), fueron escritos en la abadía benedictina de Seckau, o el convento de Neustift, en Austria, por un clérigo alemán hacia mediados del siglo XIII, y guardada en el monasterio benedictino de Beuren (de donde toma el nombre de Burana), estos versos fueron compilados en un manuscrito que fue encontrado en 1803, en la abadía de Bura Sancti Benedicti, Baviera, por Johann Christoph von Aretin, y se conserva en la Biblioteca Estatal Bávara de Munich.

El manuscrito fue publicado por primera vez en 1847; posteriormente, el célebre compositor alemán Carl Orff se basó en estos versos para componer su monumental oratorio escénico Carmina Burana, una obra con música intensa y a la vez sencilla, de gran sonoridad y energía, para gran orquesta y coro; la obra de Orff fue estrenada por primera vez en Frankfurt en 1937.

Carmina Burana es una combinación de veinticuatro poemas profanos latinos que celebran la alegría de vivir y en su conjunto muestran una perspectiva variada y jocosa de la vida medieval, con poemas de temas satíricos, políticos, crítica religiosa irreverente, contenidos eróticos y canciones de taberna; son de corte popular y el amor es enfocado desde un punto de vista carnal, directo, a veces mercenario.

“Los textos rompen de manera radical con el discurso religioso y prohibitivo de la época”, dijeron los coreógrafos de Incolballet; según expresaron, ese aspecto sensual y corporal, más allá del movimiento, fue la esencia de la puesta en escena. “Carmina Burana cobra valor por su esencia tanto en la edad media como en nuestros días”.

Colombia viene siendo, a lo largo y ancho de toda su geografía, un referente importante de cómo la danza clásica puede ser promovida, impulsada, enseñada y compartida. Y además el pueblo colombiano viene dando muestras de su sensibilidad y buena acogida para la música clásica, igualmente; señaló Pedro J. Torres, de la Fundación Torres-Picón.

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