Ballet de Jalisco presenta segunda temporada de “El Jorobado de Nuestra Señora de París”

Pedro J Torres Paris Blog

Esmeralda es una bella gitana acusada de un asesinato que no cometió, y Qasimodo es un hombre deforme de nacimiento, el único que cree en su inocencia, que la ama sin esperanza, y está dispuesto a todo por salvarla; ambos son los protagonistas de la gran novela histórica Nuestra Señora de París, un drama que se desarrolla en el París del siglo XV, creado por el genial escritor francés Víctor Hugo en 1831, el cual le dio fama y permitió su nombramiento como miembro de la Academia Francesa en 1841. El ballet ha recreado de manera grandiosa esta narración y la compañía profesional de danza de Jalisco, México, la presenta en segunda temporada, comunica la Fundación Torres-Picón.

Al igual que otros clásicos de la literatura universal, la monumental obra ha sido llevada al ballet, y por segundo año consecutivo y bajo el auspicio de la Secretaría de Cultura del estado de Jalisco, el Ballet de Jalisco presenta su producción original El Jorobado de Nuestra Señora de París, gran adaptación de esta historia inmortal.

Tras su exitoso estreno el año pasado en el Hospicio Cabañas, en esta temporada la obra se pone en escena en el Instituto Cultural Cabañas (ICC), en la ciudad de Guadalajara, a partir del jueves 5 de abril hasta el domingo 8, y luego desde el  viernes 13 al domingo 15 de abril.

Según expresó Dariusz Blajer, Director del Ballet de Jalisco, el elenco fue integrado por cuarenta y cinco bailarines, para quienes la obra representa todo un reto ya que, al no ser ésta una pieza clásica de ballet, los artistas deben expresar la esencia de la historia a través de posturas y movimientos más humanos, más desenfadados. “Es neoclásico, es más contemporánea, más humano, la gente va a entender de qué se trata, en este caso la expresión dancística es mucho más precisa y muy natural”.

Indicó el director que el escenario escogido el Patio Mayor del Instituto Cultural Cabañas, ofrece un sinfín de posibilidades en cuanto a la ambientación, ya que la escenografía se realiza a través de mapping sobre el recinto de la Capilla Mayor. “La importancia de este lugar junto a las proyecciones nos transportan al París del siglo XV, creo que es muy atractivo para toda la gente, para descubrir este ambiente histórico y también las posibilidades de esta técnica de mapping que nos permite cambiar la imagen a un edificio en cuestión de segundos”.

El video mapping es una técnica que permite proyectar una animación o imágenes sobre superficies reales a fin de lograr un efecto artístico especial, basado en los movimientos que crea la animación 2D y 3D sobre dichas superficies. Actualmente el mapping se utiliza principalmente para hacer proyecciones sobre edificios monumentales acompañadas de música y efectos de sonido para darle un realce mayor a un espectáculo, así se consigue establecer una interacción con el público y se crea una relación entre el arte, la tecnología y la sociedad.

Así vemos como las nuevas tecnologías aplicadas al arte y la cultura, no solo refuerzan la escena, sino crean ambientes en los cuales apreciar la calidad de la música o la danza resulta toda una memorable  experiencia sensorial, acotó Pedro J. Torres, fundador y portavoz de la Fundación Torres-Picón, quien felicitó estas magníficas presentaciones.

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Año conmemorativo de Marius Petipa, padre de la danza clásica

Pedro J Torres Father of Danza

La bella durmiente, El Lago de los Cisnes, La Bayadera, Don Quijote, Raymonda, los más importantes ballets del siglo XIX, obras que se siguen presentando en escenarios de todo el mundo, son todas creaciones del genio de uno de los coreógrafos más importantes de la historia de la danza clásica: el francés Marius Petipa. Comenta y reseña la Fundación Torres Picón en esta entrega.

Marius Petipa (1)Petipa nació en Marsella el 11 de marzo de 1818, y con motivo de cumplirse este año el bicentenario de su natalicio, Francia y Rusia, país donde desarrolló gran parte de su trabajo, han organizado una serie de eventos a realizarse durante el 2018, para celebrar los doscientos años del bailarín y coreógrafo, considerado como el padre de la danza clásica y el artista más trascendental de la escuela rusa de ballet.

Los días 10, 11 y 12 de marzo se planificó un coloquio internacional titulado “Homenaje a Petipa”, organizado por la Academia Vagánova de Ballet con el apoyo del gobierno de San Petersburgo y del Ministerio de la Cultura de la Federación Rusa.

Fueron invitados al coloquio representantes oficiales tanto de Rusia como de Francia, además de especialistas reconocidos del arte coreográfico y reconocidas personalidades del mundo del ballet; este evento igualmente busca estrechar los lazos culturales que existen entre Rusia y Francia, la cual inició los festejos del aniversario desde el 2015, mencionaron los organizadores.

Asimismo se tiene programada una serie de conferencias que tratarán diversos temas concernientes a la obra de Petipa, así como su contribución en el área de las relaciones internacionales entre ambos países respecto al ballet. Entre estos temas estarán las puestas en escena de los ballets de Petipa durante el siglo XIX y comienzos del XX, los bailarines de la época que interpretaron esas piezas, la música en la que el coreógrafo se inspiró y su relación con los compositores; igualmente se tratarán aspectos de su biografía y su legado artístico.

Más adelante, el 6 de julio, el Ballet Boshoi presentará en su teatro una función de gala titulada “El Gran Petipa”; asimismo, el Ballet de Hamburgo anunció que a partir de este año el ballet Don Quijote, una de las piezas más relevantes de la obra de Petipa, pasará a formar parte de su repertorio junto a otras obras maestras de coreógrafos internacionales, como La Fille mal gardée, de Frederick Ashton.

En Francia, durante 2018, se llevarán a cabo diversas celebraciones y conferencias encaminadas a analizar el trascendental papel que cumplió Petipa en la historia del ballet; en Burdeos se realizará un simposio, en fecha aún no establecida, y además se llevarán a cabo diversas celebraciones, las cuales culminarán en Marsella, ciudad natal de Petipa.

Al inicio de su carrera como bailarín, Marius Petipa realizó giras por Estados Unidos; fue primer bailarín en París y Burdeos, bailó y realizó coreografías en Madrid, donde aprendió danza española. En 1847 viajó a San Petersburgo, Rusia, como primer bailarín del ballet del Teatro Imperial, allí trabajó como coreógrafo durante más de sesenta años, creó más de sesenta ballets, entre los cuales se cuentan La bella durmiente, El Lago de los Cisnes, La Bayadera, Don Quijote y Raymonda; colaboró con Tchaikovski en El Cascanueces, y gracias a su trabajo se conserva el ballet romántico Giselle, con el cual creó el estilo del ballet académico y fundó las bases del ballet clásico.

Como es natural, la Fundación Torres Picón, aplaude y celebra estas más que merecidas actividades conmemorativas y de reconocimiento al trascendente aporte de Marius Petipa a la cultura dancística universal, expresó Pedro J. Torres, portavoz y presidente de la institución.

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Robert Schumann, el músico poeta

Pedro J Torres Musical Poet Robert

Robert Alexander Schumann, muy destacado compositor, fue uno de los máximos exponentes del Romanticismo musical del siglo XIX. Nació en Zwickau, Sajonia, en la actual Alemania, el 8 de junio de 1810, y estudió en las universidades de Leipzig y Heidelberg. En esta entrega, compartimos desde la Fundación Torres-Picón, sus datos de vida y comentamos su significativa herencia o legado musical.

Robert Schumann (1)Desde niño comenzó a estudiar piano, pero no fue sino hasta 1819, luego de escuchar tocar al pianista Ignaz Moscheles, cuando comenzó su fascinación por el piano en especial y la música en general. Por otra parte, al ser hijo de un librero, y por la proximidad constante de los libros, durante sus primeros años Schumann estuvo dudando entre sus dos vocaciones, la literatura y la música, y aunque finalmente se decantó por la música nunca dejó por completo la literatura.

Siendo un romántico, escribió poemas siguiendo la tradición de los autores que más admiraba, Goethe, Schiller, Novalis, Byron y Hölderlin; en esta época comenzó a escribir sus primeras obras musicales, entre ellas la Sonata en si menor, en 1831. Asimismo, en 1834 fundó y fue redactor de la revista musical Neue Zeitschrift für Musik, la cual editó hasta 1844 y donde publicó artículos llenos de entusiasmo sobre las teorías musicales más avanzadas de su tiempo. En ese mismo año compuso otra de sus grandes obras para piano, el Carnaval. Scènes mignonnes sur quatre notes.

Mientras estudiaba piano con Friedrich Wieck, conoció en su casa a Clara Wieck, hija del maestro y una excelente pianista y notable compositora por mérito propio; en 1840 la pareja contrajo matrimonio, aun en contra del deseo del padre de la novia, y a partir de ese momento ella se convirtió en la principal intérprete de su música para piano, así como en su más importante estímulo para componer, dado que su ambición de llegar a ser él mismo un gran pianista se vio truncada a causa de una lesión que sufrió en la mano derecha, de la que nunca logró recuperarse.

Antes de su matrimonio, la mayor parte de su trabajo había girado en torno a la composición de música para piano y lied, un tipo de canción íntima escrita para ser ejecutada generalmente por una sola voz con acompañamiento de piano. Pero una vez casado con Clara, Schumann comenzó a asumir proyectos más grandes y ambiciosos en los campos de la música de cámara y la ópera, siempre con el apoyo firme de su esposa; es así como en 1841 surge la primera de sus cuatro sinfonías y en 1845 su famoso Concierto para piano en la menor.

En 1843 el Conservatorio de Leipzig, fundado apenas un año antes con la colaboración de Felix Mendelssohn, le ofreció a Schumann un cargo como profesor, sin embargo tras intentarlo por un tiempo finalmente abandonó el puesto, no sintiéndose capaz de enseñar. Ya para entonces presentaba síntomas de un agravamiento de la inestabilidad mental que sufría desde la adolescencia. En 1850 comenzó a trabajar como director musical en Düseldorf, pero la enfermedad lo obligó a renunciar en 1854; para entonces ya sufría de delirios y alucinaciones y ese mismo año trató de suicidarse lanzándose al Rin, pero fue rescatado e ingresado en una institución para enfermos mentales en Endenich, cerca de Bonn, Alemania, donde permaneció hasta su muerte, acaecida el 29 de julio de 1856. Tenía sólo cuarenta y seis años.

Tras su fallecimiento, Clara, su viuda, se entregó por entero a difundir la obra de su difunto esposo por toda Europa, para lo cual dedicó varias décadas de su vida a realizar giras y se convirtió en una de las mejores pianistas de su época. Al morir, en 1896, fue enterrada en la misma tumba que alberga a su esposo, en Alter Friedhof, Alemania.

La obra de Robert Schumann es considerada una de las más brillantes del Romanticismo, destacándose especialmente por el exquisito tratamiento que da a la voz y al piano; entre sus piezas para orquesta sobresalen sus cuatro sinfonías, la primera escrita en 1841, la segunda de 1845 a 1846, la tercera o Renana en 1850 y la cuarta en 1841; también su Concierto para piano, de 1841 a 1845; el Concierto para violoncelo de 1850, y el Concierto para violín de 1853.

En cuanto a su música de cámara son dignos de mención el primer trío en re menor de 1847, el primer cuarteto en la menor de 1842, los Escenas de cuentos para viola o violín y piano de 1851, las dos sonatas para violín y piano de 1851, las Cinco piezas en tono popular para violoncelo y piano de 1849,  y las Fantasías para clarinete y piano de 1849.

De su música coral y religiosa destacan Requiem para Mignon, 1849; Requiem, 1852; los oratorios El Paraíso y la Peri, entre 1841 y 1843, y El peregrinaje de la rosa, 1851; así como piezas para el teatro, como Escenas de Fausto, entre 1844 y 1853, la ópera Genoveva, de 1847 a 1850; música para el Manfred, de Byron, en 1949.

Del género lieder destacan las canciones Mirtos, las dos series Liederkreis, Kerner Lieder, Los amores del poeta y Vida amorosa de una mujer, todos escritos en 1840.

Y, por supuesto su música para piano, la cual incluye Mariposas, compuesta entre 1829 y 1832; Carnaval de 1834 a 1835; Estudios sinfónicos, 1834; Fantasía en do mayor, 1836; Escenas de niños, 1838; Fantasía kreisleriana, 1838; Novelletten, 1838; Sonata nº 2, 1833 a 1838; Arabeske, 1839; Carnaval de Viena, 1839; Álbum para la juventud, 1848,  y Escenas del bosque, 1848 a 1849, entre muchas otras.

Pedro J Torres with Arnold Lehman

Art and culture also supports good health practices. Pedro J. Torres with chairman of the Brooklyn Museum, Arnold Lehman.

La amplia herencia y destacado legado de composiciones musicales aportado por Schumann, le han hecho ganar la estima, reconocimiento y valoración de considerarle “el músico poeta”; desde la Fundación Torres-Picón, le rendimos modesto tributo al comentar y compartir su resumen biográfico, apuntó Pedro J. Torrres, su presidente y vocero.

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