Coral Seraphic Fire inaugura temporada de conciertos con “Pasión de la niña vendedora de fósforos”

Pedro J Torres Coral Dance

Se ha dicho en ocasiones que el instrumento musical más perfecto es la voz humana, y que un coro de voces bien armonizadas puede producir los sonidos más sublimes de la tierra; por esta razón las salas no dejan de llenarse cada vez que una agrupación coral ofrece un concierto, bien sea para regalar a su audiencia con piezas clásicas escritas por los grandes compositores de la historia, o con obras nuevas, originales, creadas por autores que proyectan hacia el futuro el legado de sus antecesores.

Tal es el caso del afamado músico estadounidense David Lang, cuya aclamada pieza Pasión de la niña vendedora de fósforos, basada en el inmortal cuento de Hans Christian Andersen, fue presentada el pasado 15 de enero en la Iglesia Ortodoxa Santa Sofía de Coral Way, por la coral Seraphic Fire, como apertura de su nueva temporada de conciertos.

La presente nota es compartida desde la Fundación Torres-Picón, como un estímulo divulgativo y reconocimiento a las artes, en este caso a la música coral.

A lo largo de su desarrollo como músico David Lang él ha experimentado diversas tendencias, así su música ha transitado por diferentes etapas, incursionando en el rock, el minimalismo, hasta llegar en la actualidad a lo que ha denominado totalismo, un estilo que le permite total libertad creativa, sin barreras de ningún tipo. En el año 2015, Lang fue nominado al Oscar a la canción original por su pieza Simple Song #3, escrita para la película Youth; asimismo ha recibido numerosas distinciones y premios por sus obras y grabaciones, entre las cuales se cuenta la música para la película La gran belleza, de Sorrentino, en 2014.

Pasión de la niña vendedora de fósforos fue estrenada en el año 2007 y desde entonces ha recibido elogios por parte de la crítica y la preferencia del público, tanto por su belleza como pieza musical como por su mensaje, en el cual pese a su tristeza se asoma la esperanza de un mundo mejor. En el año 2008 esta obra fue galardonada con el premio Pulitzer de Música.

Ahora, la coral Seraphic Fire, dirigida por Patrick Dupré Quigley, inauguró su temporada con esta pieza, la cual constituye la primera de tres partes del ciclo Parábolas de Pasión, el cual continúa con La pasión según San Mateo, de Johann Sebastian Bach, la cual será presentada en febrero, y Passio, de Arvo Pärt, que tendrá lugar en abril, además en mayo ofrecerán igualmente Shakespeare, Music and the Bardo; otras obras corales y programas de canciones forman también parte del programa de la temporada. Todos estos conciertos se realizarán en cinco salas ubicadas en las ciudades de Miami, Miami Beach, Coral Gables, Fort Lauderdale y Naples, en Florida.

Con sede en Miami y conformada por cantantes de todo Estados Unidos, la Seraphic Fire es considerada una de las agrupaciones corales más importantes del mundo; ha realizado numerosas grabaciones, algunas de las cuales han recibido premios. Desde el verano de este año, la coral tomará parte en el acreditado Festival y Escuela de Aspen, Colorado, contribuyendo a la formación académica de las venideras generaciones de cantantes corales.

Pedro J. Torres, directivo y vocero de la Fundación Torres-Picón, en nombre de la institución felicitó la mencionada presentación y destacó la afirmación de que la voz humana puede -sin lugar a dudas- convertirse en el instrumento musical más perfecto.

GF/FTP