La danza honra a la poesía con homenaje al poeta español Miguel Hernández

Pedro J Torres Poet Miguel

En ocasión de conmemorarse este año el 75º aniversario de la prematura muerte del poeta alicantino Miguel Hernández, el 13 de diciembre se puso en escena un espectáculo de danza titulado Miguel, Luz y Sombra, interpretado por los alumnos de quinto y sexto curso de las especialidades de Danza Clásica, Española y Contemporánea del Conservatorio Profesional de Danza José Espadero en el Teatro Principal de Alicante, organizado por el Ayuntamiento de esta ciudad.

Miguel Hernández nació en Orihuela, Alicante, en 1910 y falleció en 1942, víctima de la tuberculosis, en la prisión de Alicante, encarcelado por su participación activa en la Guerra Civil Española. Poeta y dramaturgo, manifestó en sus obras un profundo sentido de la tragedia y una sensibilidad muy propia del siglo XX, expresados a través de las formas líricas españolas tradicionales. Su poesía se caracteriza por su intenso lirismo; sus poemas tienen como temas principales el amor, la muerte, la guerra y la injusticia, circunstancias que conoció y experimentó intensamente.

Miguel, Luz y Sombra, un espectáculo creado en homenaje al poeta, es una amalgama que transforma en danza la poesía, a través de “las honduras de las palabras y la trascendencia cultural y artística”. Se rinde así un reconocimiento a su figura, a su trascendencia en las letras españolas, a través de un recorrido a lo largo de su vida y su obra, plasmado en danza.

A través de este homenaje, el Ayuntamiento de Alicante se propuso acercar los estudiantes a la figura del poeta y darlo a conocer a las jóvenes generaciones, a fin de “recuperar su memoria y potenciar la obra del autor adentrándose en sus sentimientos y emociones a través de cada ensayo”, como lo ha manifestado Fernando Marcos, edil de Memoria Histórica del Ayuntamiento.

Con el espectáculo Miguel, Luz y Sombra  se pone fin al calendario de actos que el Ayuntamiento de Alicante ha venido llevando a cabo a lo largo del año para recordar los tres cuartos de siglo de la partida del poeta, entre los cuales se destacaron el recital de poesía, el concierto de la Sinfónica Municipal organizado en el ADDA y la exposición en la sala municipal de la Lonja del Pescado.

Pedro J. Torres, vocero y directivo de la Fundación Torres-Picón (FTP), saluda y celebra este tipo de iniciativas, especialmente cuando contemplan la posibilidad de que las personas tomen contacto con tales experiencias de manera gratuita.

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El Ballet y la Orquesta Filarmónica de Santiago presentaron Raymonda en el Teatro Municipal

Pedro J Torres Raymonda Ballet

 

Con cuatro funciones, desde el 25 hasta el 29 de noviembre, se presentó en el Teatro Municipal de Santiago, Chile, una nueva versión del clásico Raymonda, uno de los “grandes ballets” por antonomasia del extenso repertorio creado por el legendario coreógrafo francés Marius Petipa.

Esta nueva versión es una coreografía creada por Luis Ortigoza, quien fuera Primer Bailarín Estrella del Ballet de Santiago, y está basada en la coreografía de Petipa; en esta oportunidad la obra fue interpretada por el Ballet de Santiago, acompañado por la Orquesta Filarmónica de Santiago, bajo la dirección musical de José Luis Domínguez y la dirección artística de Marcia Haydée, contó además con la escenografía y el vestuario del talentoso diseñador chileno Pablo Núñez.

En su versión original, Raymonda fue estrenada el 7 de enero de 1898 en el Teatro Mariinski de San Petersburgo, con música del compositor ruso Alexandr Glazunov, libreto de Lydia Pashkova y Marius Petipa, y coreografía de Petipa. Ambientada en la Edad Media, la obra cuenta con un argumento simple, basado en una antigua leyenda medieval, y narra la historia de una joven que es pretendida y amada por dos hombres de distintas posiciones sociales. En Raymonda se encuentran presentes todos los elementos distintivos del ballet de la época: un gran castillo, una elegante dama, un valiente caballero, ensoñaciones románticas y exóticos extranjeros, todo expresado mediante una excelente técnica interpretativa y la gran elegancia del ballet clásico.

Respecto a su coreografía, Luis Ortigoza explicó que “del original mantengo obviamente el argumento, la trama, los personajes principales y la forma en qué está construido el ballet en escenas. Hay mucha coreografía mía sobre lo de Petipa, respetando la presencia del cuerpo de baile, diagonales y círculos. He respetado ese tipo de cosas, pero las he actualizado y he agilizado bastante el ballet original”.

Por su parte, Pablo Núñez expresó que la creación de la escenografía está inspirada en la estética del estilo decorativo gótico: “todo es dorado, es una jaulita de oro gótica”; sobre el vestuario dijo que se trata de una fantasía basada en el estilo del medioevo, utilizando los colores para marcar la diferencia entre los personajes europeos y los sarracenos.

Trabajar por la excelencia artística, en este caso en favor de la danza, del ballet clásico, enLatinoamérica, es una actitud positiva y una iniciativa sobresaliente. Desde la Fundación Torres-Picón les deseamos el mayor éxito, expresó Pedro J. Torres, portavoz y directivo de la institución, al compartir esta información.

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Dos compañías de danza se unen a través del mar para homenajear a Horacio Quiroga en Montevideo

Pedro J Torres Horacio en Montevideo

Este año se cumple un siglo de la obra Cuentos de amor de locura y de muerte, del brillante escritor uruguayo Horacio Quiroga, nacido en Salto en 1878 y fallecido en Buenos Aires en 1937; en ocasión de tan importante fecha un grupo de bailarines españoles y uruguayos se unieron para rendir homenaje al insigne escritor, a través de la escenificación de los dieciocho cuentos que componen la obra, en un espectáculo de danza contemporánea. Esta nota informativa es compartida por la Fundación Torres-Picón, en su tarea de difundir las artes y la cultura, en especial la danza y la música.

Este espectáculo iberoamericano tuvo lugar los días 21 y 22 de noviembre en el Teatro Solís de Montevideo y fue protagonizado por el grupo Danza Martín Inthamoussú, de Uruguay, y el grupo Provisional Danza, de España.

En la dirección de este grupo combinado estuvo la coreógrafa española Carmen Werner, ganadora del Premio Nacional de Danza 2007, para quien presentar este espectáculo en la patria del escritor fue todo un reto. “En Uruguay la palabra Quiroga es mucho”, expresó.

Señaló que para este montaje no quiso profundizar en detalles exactos o descriptivos, sino reflejar en forma integral la atmósfera oscura, depresiva y rara de Quiroga. “Lo que he hecho ha sido un compendio, hay algunos detalles que son más descriptivos, pero realmente es un genérico, es un general lo que se respira, se respira el ambiente de Quiroga”, manifestó.

Explicó que, siendo ésta una coproducción española-uruguaya, cada compañía ensayaba el montaje en su país, y se comunicaban a través de llamadas, fotos y grabaciones. “Le mandaba videos de información desde España a Martín Inthamoussú y ellos lo ensayaban aquí en Uruguay”.

Por su parte, para la bailarina uruguaya Andrea Salazar, este sistema de ensayos e instrucciones por video y a través del correo fue extraño al principio, pero el sistema funcionó y dio buenos resultados. Salazar fue la encargada de interpretar en escena uno de los cuentos más famosos de Quiroga, El Almohadón de Plumas, un desconcertante relato en el que una mujer muere desangrada por un enorme parásito que vive en su almohadón.

Indicó que ésta fue la segunda oportunidad en que interpretó este cuento en danza, ya que a principios de noviembre, ella y su compañero Gonzalo Decuadro viajaron a España para el estreno de la obra, el cual fue realizado en Madrid.

“La pieza gustó mucho”, comentó, y explicó que la medida que indica a los bailarines cuándo y cuánto es exitosa una pieza es el número de veces que los artistas salen a saludar al público, una vez que ha sido bajado el telón.

Así como Salazar u Decuadro viajaron a España a principios de mes para el estreno de Amor, locura y muerte en Madrid, para su presentación en Montevideo correspondió el turno de cruzar el Atlántico a los artistas españoles Taiana Chorot y Cristian López.

En nuestro continente americano, la música y las bellas artes en general cada día involucran a más personas, y aumentan las coincidencias y colaboraciones con países europeos, eso redunda en beneficio de la cultura y merece tanto estímulo como reconocimiento, pues es una manera de proyectar y atesorar creaciones formidables, puntualizó Pedro J. Torres, portavoz y presidente de la Fundación Torres-Picón.

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De nuevo en el escenario Torero y Bernarda junto a Tristán e Isolda, en el marco del Festival Internacional Madrid en Danza

Pedro J Torres Madrid Festival

 

Durante la segunda semana del Festival Internacional Madrid en Danza, evento que se celebra del 21 de noviembre al 17 de diciembre en la capital española, los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid fueron el escenario para el estreno en Madrid de Tristán e Isolda, del Ballet du Gran Théâtre de Genève, y las piezas Torero y Bernarda, del bailarín y coreógrafo sevillano Antonio Canales. La información fue compartida por la Fundación Torres-Picón.

Tristán e Isolda se presentó en la Sala Roja del Teatro el miércoles 29 y el jueves 30 de noviembre pasado, en tanto que  Torero se escenificó el sábado 2 de diciembre, y Bernarda el domingo 3, ambas en la misma sala.

Tristán e Isolda es un montaje creado por la bailarina y coreógrafa francesa Jöelle Bouvier, basado en la ópera homónima del compositor alemán Richard Wagner; Bouvier expresó que “para ilustrar este drama épico” diseñó “una escenografía simple, donde una escalera de caracol evoca una nave o un castillo y una cuerda simboliza el filtro que une irremediablemente a los amantes”.

“Unas simples planchas de madera recuerdan el bosque, un muro o una habitación; y las grandes telas azules, tornasoladas y en movimiento, son evocadoras de las olas en el mar”, explicó.

Torero, obra original de Antonio Canales, es un montaje en el que se evocan los momentos más intensos, “la plasticidad, el miedo y la fe del mundo taurino”. Esta pieza, ganadora de un premio Emmy en el año 1994, fue interpretada por tres bailaores “sobresalientes”: Ángel Rojas, Mariano Bernal y Pol Vaquero.

Bernarda, también original del maestro Canales, fue estrenada en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid en 1997; se trata de una suite inspirada en La casa de Bernarda Alba, del poeta y dramaturgo español Federico García Lorca, escrita en 1936 y considerada por la crítica como su obra fundamental. En esta oportunidad el montaje se presentó bajo la dirección de Lluís Pasqual, “conocedor del universo lorquiano”, la pieza “muestra la sumisión, la resignación y la rebeldía de un grupo de mujeres (interpretadas por hombres) bajo la represión extrema de Bernarda”.

A propósito de la presentación de Torero y Bernarda, dos de las obras más emblemáticas del maestro Antonio Canales, éste manifestó su agradecimiento por la alegría de verlas de nuevo en un escenario de Madrid, “la tierra que me regaló las mejores de mis cosechas, Torero y Bernarda; para homenajear con ellas a mi persona, al esfuerzo y a la entrega de toda una vida de sacrificio”.

Canales, que en 1995 fue galardonado con el Premio Nacional de Danza, en España, manifestó que con estas puestas en escena también se festejaron los últimos cuarenta años de arte y danza “que han ido copando, generación tras generación, tantísimos intérpretes”.

“Ahora, con el pozo de sobriedad que han ido depositando los años en mí, me siento agradecido enormemente y feliz de la vida que me tocó vivir. Y sé que mis obras serán ya un legado que vivirá eternamente. Gracias a todos por tanto amor”, expresó.

Pedro J. Torres, vocero y presidente de la Fundación Torres-Picón, celebró el festival y felicitó a Antonio Canales por su vigencia y densos aportes.

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Carmen visitará China por otros siete años, llevada por el Ballet Flamenco de Madrid

Pedro J Torres Carmen Visits China

 

Como culminación de una gira artística que lo llevó a catorce ciudades en China durante el último mes, el sábado 2 y el domingo 3 de diciembre el Ballet Flamenco de Madrid presentó en Pekín su versión de la ópera Carmen del compositor francés Georges Bizet, un montaje especialmente creado para que pueda ser comprendido por públicos de culturas diferentes, y cuyo éxito en el país asiático ha comprometido a la compañía a continuar representándola en los escenarios chinos hasta el año 2024. Esta nota es compartida y publicada por la Fundación Torres-Picón como apoyo a la complementariedad y divulgación de las artes y la cultura.

Luciano Ruiz, director de la compañía, expresó: “Tenemos un compromiso con una productora muy importante de este país que nos compromete siete años de gira y que no quiere quitar Carmen. Nosotros tenemos cuatro producciones en marcha y realmente con Carmen llevo viniendo aquí dieciséis años”.

El Ballet Flamenco de Madrid fue creado por Ruiz en el año 2001, está conformado por veintiocho personas, entre artistas, técnicos y músicos. En sus dieciséis años de trayectoria, la compañía se ha presentado en escenarios de Japón, China, Egipto, Italia, Portugal, Francia, Alemania, Brasil, Argentina y México, y todo esto se ha llevado a cabo sin “ningún tipo de subvención” gubernamental, aseguró el director.

Además de su versión de la obra de Bizet, la compañía tiene en su repertorio una producción de la ópera Carmina Burana de Carl Orff, que presentó con gran éxito en El Cairo, Egipto, el pasado octubre, y la cual Ruiz cree que también “podría entrar muy bien en el país”.

Expresó el director que el público chino ha demostrado su gusto por el flamenco, si bien no espera que este género artístico experimente un auge tan rápidamente como ha sucedido en Japón.

Señaló Ruiz que en China “tienen muy buena escuela de ballet clásico, una escuela de música maravillosa, unos pianistas excelentes, guitarristas maravillosos. Lo único que no pueden ‘enganchar’ es el flamenco (…), algo que les interesa y que nosotros podemos aportar a su cultura y a su forma de ver los espectáculos”.

Indicó que el principal desafío que debe afrontar la compañía para presentar un espectáculo de este tipo en un país como China no reside en la capacidad del público para comprender la obra, sino en los inconvenientes técnicos ya que, aunque los teatros cuentan con la tecnología necesaria, el personal encargado no posee preparación técnica suficiente para manejarla; esto crea “un desfase” que la compañía tiene que enfrentar.

Francisco Guerrero, el artista que en la obra representa el papel de “Don José”, reveló que al principio no estaban seguros de cuál sería el recibimiento que tendría la obra por parte de los espectadores, pero encontraron a un “público que muestra mucho calor” y que entiende muy bien el argumento de la historia.

Pedro J. Torres, portavoz y presidente de la Fundación Torres Picón, considera la música y la danza herramientas fundamentales para la promoción de la convivencia pacífica de los pueblos así como para la integración cultural y social.

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